Se dice pronto: son ya más de quinientos textos publicados aquí, en Nada importa. Casi medio millón de palabras a lo ancho y alto de cartas íntimas, claves culturales, correspondencias o ratitos con Laura. Nos hemos acompañado —porque esto es un viaje compartido— infinitas mañanas de cada fin de semana (con el segundo café ☕) desde aquel primer sábado de marzo de 2020. De tanto en tanto me preguntáis cosas como esta: ¿Terrés, te acuerdas cuando escribiste sobre aquella mujer que os decía “Su familia está saboteando nuestra relación”? O cuando se habla de terapia, o del duelo, o de la ansiedad, o del amor, o de la soledad.
Las cartas, por temas trata de poner orden en este Cristo. Todo lo publicado lo hemos organizado por temas emocionales, conflictos no resueltos, lo que nos atraviesa, eso que a veces nos cuesta nombrar. No es un manual. Es más bien una biblioteca de emociones.
No estoy bien (y no pasa nada). Esos días en los que todo pesa, la vida se hace cuesta arriba, eres Sísifo tratando de subir una piedra hasta la cima de una montaña. Entender que el sufrimiento forma parte del trato, porque no hay ventura sin tristeza.
Desaparecer · Lo que te atraviesa · Eso que no se dice · Ver todas →
Ansiedad y miedo: qué difícil es a veces la vida. La ansiedad, què hi farem, cada día más presente en nuestras vidas. Ese miedo sin forma, que da un canguelo de cojones porque no lo ves: pero está. Que no huele ni pesa, pero está.
Tengo miedo (y no pasa nada) · Todavía no · El lugar que ocupa el amor · Ver todas →
El duelo, en todas sus formas. Perder a alguien que quieres, que formaba parte de ti, del que no sabes (ni puedes) despedirte. Llegar a tiempo a la gente que quieres. No hacerlo es sembrar una sombra que te acompañará ya para siempre.
No volveré a sentir su abrazo · Una comida en familia · Lo que ya no será · Ver todas →
Ellos (nuestras mascotas) también son nuestra familia, quizá especialmente. Soy animalista, no me escondo. Ya no. Es que lo tengo clarísimo: en realidad son ellos los que nos rescatan.
Cada día es un milagro · Siempre · Estamos todos un poco rotos · Ver todas →
Rupturas, y lo más difícil: cómo pasar página. Qué jodidamente difícil es superar una ruptura, da exactamente igual que lo intuyas que duele. Pero en fin, supongo que sienta bien saber que no eres el único, que otras han (hemos) estado ahí.
Curarme de ti · Me sabía la teoría, pero la hostia duele igual · Allí todo será mejor · Ver todas →
Relaciones que hacen daño, qué mala cosa la toxicidad. Lo peor del mundo no es estar mal —todos lo hemos estado, lo estamos o lo estaremos. No. Lo peor del mundo es rodearte de gente tóxica, vampiros emocionales, dementores de la alegría. Hay que salir de ahí.
Solo podemos entender · Tras la niebla · Hay una manera de predecir el futuro · Ver todas →
Cómo querer bien. Qué importante (quizá lo más importante) es querer bien. Escuchar con el corazón, proteger el vínculo, regar las plantas, saberte escuchado. Eso es querer, todo lo demás es manicura.
Ser orza y no ancla · Escuchar · Al final, qué es el amor · Ver todas →
Enamorarse. A lo mejor es por eso. Como me preguntan tanto sobre enamorarse, cientos de textos se han visto atravesados por lo único importante.
Estuarios · Debes creer · ¿Cómo seguir? · Ver todas →
Infidelidad, traición y perdón. ¿Se puede perdonar? Es imposible responder a esa pregunta con una certeza. Han sido varias las cartas y Correspondencias que han hablado sobre los amores secretos, historias en los márgenes. Que es prohibido, pero también es amor.
Cómo perdonar · Te perdono, pero · Todos tenemos un pasado · Ver todas →
Decir lo que sientes. Es verdad; callarse, no expresar, no decir lo que sentimos nítidamente —es negarle al otro la posibilidad de sentir.
Saldar la deuda · Una palabra / para encender el fuego · Coraza · Ver todas →
Poner límites. Lo más importante en la vida es aprender a definir tus límites: esos límites son tu parcela de seguridad, las vallas que delimitan las cosas por las que estás dispuesta a pasar y por las que no, por eso son sagrados.
Decir que no · Tus expectativas son tuyas · Tu lugar en el mundo · Ver todas →
Los padres. Pienso exactamente como piensa Anaïs Nin: “La compasión por nuestros padres es el verdadero signo de la madurez”. Si no los perdonas, si no te perdonas, nunca podrás caminar en paz.
Celofán en los pies · Los días largos · Cuantas cosas ya no están · Ver todas →
En torno a ser padre (o madre) o a no serlo. Ahora toca, me dice Laura, pasar el duelo. No el del hijo que perdimos (eso también) sino del padre que ya no seré. A ver cómo se hace eso.
Lo que ya no será · Lo entendí cuando ya era tarde · Correspondencias: Tengo una mala relación con mi hijo… · Ver todas →
Lo de la amistad, lo de la soledad. Me pasa con mis mejores amigos, que me calman. Que son capaces sin hacer nada (ahí está el milagro, que no tienen que hacer sino simplemente ser) de envolverte en un tempo exacto, son una tarde de marzo en una terraza frente al mar: nada puede salir mal si están cerca.
Leer el aire · Encontrarse en el camino · Dios lo ve · Ver todas →
Cambiar de vida (spoiler: huir no es la solución). La felicidad nunca está fuera, en ningún sitio, en ningún atardecer frente a ningún mar, ni mucho menos en la otra parte del mundo. Por eso huir siempre es un error. Por eso la única forma es barrer (primero) tu casa.
Una vida tranquila · Un cofre · Por donde vaya el burro · Ver todas →
La terapia, cómo acercarse, cómo te salva. De lo único que me arrepiento en mi vida: no haber comenzado terapia antes.
Despedirse · Perdonar · Fracaso · Ver todas →
Lo que de verdad importa. Que casi siempre es lo más pequeño. Cada vez lo tengo más claro: en la cotidianidad se cobija el milagro. Lo demás es calderilla.
Los ojos abiertos · Llegar a tiempo · Es siempre el último verano · Ver todas →




¡Qué maravilla! Gracias :)