Allí todo será mejor
Él no lo recordará, pero hace bastantes años comí con Cañada en un restaurante de Las Salesas, volvíamos de un viaje por el norte, yo andaba recuperándome de un ruptura complicada pero en aquella época todavía no sabía expresar. Mis días eran tan solo dolor callado. Entonces escribía semanalmente en torno a gastronomías, lugares donde ser feliz, esas cosas. Curiosa paradoja porque no importa donde estés si lo único que llevas dentro es melancolía. Es algo que he aprendido con el tiempo —que nuestras alegrías, nuestras penas y nuestros conflictos viajan con nosotros en una mochila invisible, piedras que ni siquiera intuimos hacen pesado nuestro andar pero también nacen flores frescas, de las que acaso percibes su aroma no más. ¿A qué viene esta alegría que siento? La llevas tú dentro. La vida son las dos cosas. Por eso en realidad no existe el “allí todo será mejor” —nada será mejor si no cuidas con mimo ese jardín que te habita, si no escuchas atentamente cada sentir. Ningún lugar est…

