Desde aquí no se escucha más que el discurrir del rio Nissan. La nieve cruje bajo mis pies, me gusta caminarla, su presencia atraviesa la tristeza, cruzo andando el camino desde la Villa —donde duerme Laura– hasta Knystaforsen, donde trabajaré un rato en soledad.
Bueno bueno, he tenido que buscar el restaurante porque solo imaginarlo ya era todo pureza. Me ha encantado el concepto del “hilo”, es tan cierto. Yo sin lugar a dudas sigo el hilo de sentirme en paz conmigo misma. Precioso Jesús.
Buenos días. (Fríos, ventosos e incómodos por aquí por el cantábrico)… yo soy muy urbana. (Imagino que por eso compenso viviendo en pueblitos de no más de 2000 habitantes)… El caso, es que mi hijo (31), tiene algo en su forma de crear (es cocinero de alma. Desde niño)… con sus platos siempre trabaja en cercanía (este año le entregaron sus placas de Km. 0 y slowfood), pero tiene unas alas y unas raíces que me flipan, a nivel gastronómico. Uno de sus staffs en sus años de formación en el Basque Culinary, fue en Stockholm, en frantzen… Su libreta de apuntes de entonces (han pasado 12 años, calculo), de aquellos seis meses aprendiendo técnicas de cocina nórdica, los sigue usando como fórmulas mágicas.
Y su proyecto final (TFG, creo que se dice ahora), consistió en un estudio que hizo de todas las hierbas, frutos y setas de los montes de Bizcaia. El proceso durante tres meses o cuatro, consistía en vestirse con su ropa de montañero, hacer paseos y rutas por las montañas de la zona, recolectar todo lo que le parecía interesante, luego con expertos en botánica, asegurarse de que no hubiera productos peligrosos para la salud, y en una tercera fase, laboratorio y cocina. Desarrollar recetas, infusiones y caldos para va cocina del Nerua, Guggenheim Bilbao. Me pareció un proyecto maravilloso, pero sobre todo, que tantos años después siga desarrollando todo lo que hace, a partir de esa riqueza que lleva metida dentro, para siempre.
Que afortunados somos. Los que sabemos apreciar el alimento, desde todos estos puntos de vista.
Maravilloso Jesús. Me has hecho pensarlo durante un ratito y estoy de acuerdo en que, sin ninguna duda, ese hilo existe. El mío también es la calma. ¡Feliz domingo!
Bueno bueno, he tenido que buscar el restaurante porque solo imaginarlo ya era todo pureza. Me ha encantado el concepto del “hilo”, es tan cierto. Yo sin lugar a dudas sigo el hilo de sentirme en paz conmigo misma. Precioso Jesús.
Parecido al de Laura.
Buenos días. (Fríos, ventosos e incómodos por aquí por el cantábrico)… yo soy muy urbana. (Imagino que por eso compenso viviendo en pueblitos de no más de 2000 habitantes)… El caso, es que mi hijo (31), tiene algo en su forma de crear (es cocinero de alma. Desde niño)… con sus platos siempre trabaja en cercanía (este año le entregaron sus placas de Km. 0 y slowfood), pero tiene unas alas y unas raíces que me flipan, a nivel gastronómico. Uno de sus staffs en sus años de formación en el Basque Culinary, fue en Stockholm, en frantzen… Su libreta de apuntes de entonces (han pasado 12 años, calculo), de aquellos seis meses aprendiendo técnicas de cocina nórdica, los sigue usando como fórmulas mágicas.
Y su proyecto final (TFG, creo que se dice ahora), consistió en un estudio que hizo de todas las hierbas, frutos y setas de los montes de Bizcaia. El proceso durante tres meses o cuatro, consistía en vestirse con su ropa de montañero, hacer paseos y rutas por las montañas de la zona, recolectar todo lo que le parecía interesante, luego con expertos en botánica, asegurarse de que no hubiera productos peligrosos para la salud, y en una tercera fase, laboratorio y cocina. Desarrollar recetas, infusiones y caldos para va cocina del Nerua, Guggenheim Bilbao. Me pareció un proyecto maravilloso, pero sobre todo, que tantos años después siga desarrollando todo lo que hace, a partir de esa riqueza que lleva metida dentro, para siempre.
Que afortunados somos. Los que sabemos apreciar el alimento, desde todos estos puntos de vista.
Feliz finde a todos.
Maravilloso si!
Yo también he tenido que buscar el restaurante como tú, Silvia!!
Que carta tan bonita Jesús, me has hecho reflexionar mucho con esta pregunta: ¿ Estamos condenados a buscar las cosas que no tenemos ?
Un abrazo!!
Según Nicolai (el cocinero) sí, como mínimo es interesante esa manera de verlo.
Un hilo: buscando la belleza. Gracias ❤️
Jajaja. Bien ahí.
Muy identificada con la busqueda constante en las cosas, esa curiosidad e inquietud constante. La calma que no se tiene.
Maravilloso Jesús. Me has hecho pensarlo durante un ratito y estoy de acuerdo en que, sin ninguna duda, ese hilo existe. El mío también es la calma. ¡Feliz domingo!
Me has hecho preguntarme cuál es ese hilo que me mueve y me he sentido transportada a ese bosque lleno de blanco nieve.