Qué bonito, como siempre. A mí me encanta la vulnerabilidad que transmites y, en general, la gente que se atreve a mostrarse vulnerable. Es lo que termina removiéndonos algo por dentro. Todos tenemos grietas por donde se cuela la fragilidad. Algunos las muestran y otros no. Yo siempre conecto con esas personas que se atreven a mostrarlas. Me parecen más auténticas.
Gracias, Jesús, por compartir tu vulnerabilidad con tanta honestidad y sensibilidad. No siempre es fácil exponerse así, pero hay algo profundamente valioso en tus palabras: no pretenden ofrecer respuestas, sino que nos permiten reconocernos en ellas y sentirnos un poco menos solos. Gracias por abrir esa ventana cada sábado 🫶🏻
Quería desearte una feliz semana y mandarte un abrazo enorme. He leído tus palabras sobre Tractor y quería enviarte mucho ánimo y todo mi cariño en estos momentos tan difíciles. Ojalá podáis seguir disfrutando de muchos momentos de esos que lo detienen todo: sus ronroneos, sus miradas y esa manera tan especial que tienen de hacernos sentir que cada día es un milagro. Que el amor que os tenéis os acompañe y os dé fuerzas.
Esta semana, al leerte, me acordé de algo que viví de madrugada y que me gustaría compartir contigo.
Llorar es bueno.
Esta semana, de madrugada, me desperté al escuchar a mi marido llorar. Estaba teniendo una pesadilla. Lo desperté, lo abracé, lo consolé, le limpié las lágrimas y le besé la frente.
Apenas podía hablar. Todavía estaba sumergido en su dolor y era incapaz de articular palabra.
Mientras lo abrazaba y lo besaba, solo me salió decirle:
«Llora todo lo que necesites. Saca todo el dolor que llevas dentro. Llorar es bueno».
Y así lo hizo. Lloró y sacó parte de todo el dolor que llevaba guardado desde la niñez.
Fue un niño que sufrió bullying durante muchos años y estuvo desamparado. Nunca contó nada, ni en el centro educativo ni en casa. Por eso, no recibió ninguna ayuda, no pudo ir a terapia y creo que ha vivido con esa herida, junto con algunas otras que la vida nos regala.
Después de llorar, volvió a dormirse. Cuando despertó, pudo explicarme aquella desgarradora niñez que había vivido. Yo tampoco conocía su historia. Se me partió el corazón.
Pero hubo algo que me sorprendió muchísimo. Me dijo: «Gracias por dejarme llorar y por decirme que llorar es bueno».
Había crecido pensando que llorar no estaba bien, que no era necesario, que no era cosa de hombres, que era de débiles y que mostrarse vulnerable no era bueno.
Nos exigimos ser fuertes, mantener la compostura y continuar como si nada nos afectara.
Pero podemos llorar de tristeza, de impotencia, de ternura, de nostalgia o incluso de alegría.
Llorar no nos hace menos capaces ni menos valiosos. No nos hace débiles. Somos humanos, y sentir forma parte de la vida.
Como escribió Federico García Lorca, quiero llorar porque me da la gana.
Y pienso en mi marido, que lloró como aquel niño que un día tuvo que hacerlo a solas, en el patio, sin que nadie le enseñara que podía hacerlo, que no tenía que esconder su dolor y que no había nada malo en sus lágrimas.
Ojalá todos los niños que sufren encuentren a alguien que los abrace, los escuche y les recuerde que no tienen que ser fuertes todo el tiempo.
Ojalá aprendamos a no avergonzarnos de nuestras lágrimas y a dejar de confundir la vulnerabilidad con la debilidad.
Federico García Lorca lo expresó de una manera maravillosa:
«Como lloran los niños del último banco / porque yo no soy un hombre, ni un poeta, ni una hoja / pero sí un pulso herido que sonda las cosas del otro lado».
Un abrazo enorme a todos los que, en algún momento de nuestra vida, hemos sufrido bullying. Y también a quienes todavía guardan dentro al niño que fueron, ese que sufrió en silencio y que quizá aún necesita que alguien lo abrace y le diga que ya puede llorar.
Llorar está bien. Sentir está bien. Ser vulnerables también está bien.
Ay Jesús! Elevas cosas difíciles de explicar con la sencillez de quien va a calzón quitao.Por fi, no abandones " la isla de Nunca Jamás". Mi cuadro es un Hooper de tu Thyssen. Una vez me quedé boba sentada delante hasta que alguien me llamó la atención ( lo mismo no está como colección permanente ahora que pienso ) . Lo miro. Buen sábado, seguro que hoy hay mucho que sentir.
Lo describes con una belleza que quiero subrayar las frases que citas porque cuando las piensas, dices, es así la vida. También me pasa que es difícil tener al lado personas que puedas expresarte con el corazón abierto , entender que solamente quieres que te escuchen, sin consejo, sin opinar sin .. nada , solamente escuchar y atención✨🦋.
Ayer charlaba con mis amigas, tengo la suerte de siempre celebrar mi cumpleaños con ellas: nunca fallan siempre me rodean; y no son pocas...Me hago mayor, 52 años, en dos días. La vida me ha llevado por donde ella ha querido, no ha respetado nada de lo que le impuse, me ha ha hecho girar tantas veces que he perdido el rumbo de mi propio barco. Pero ayer, justo entre copas de vino, sonrisas y mucho amor, sentí que nunca me he abandonado, que soy tal y cómo siempre fui; me abrazo en este otoño, cada día es un regalo y decir Te Quiero y que te lo digan es el mejor regalo de la vida. Hazlo, simplemente haz lo que eres, sin más. ❤️ Jesús, tal y como somos.
Que la vida te siga regalando recuerdos bonitos y personas sensibles con las que compartirlos. Al final, eso es lo que nos llevaremos en el alma, porque, como bien dice Jesús, nos iremos sin bolsillos, pero llenos de todo lo que hayamos amado.
Mostrar la vulnerabilidad no te hace más débil, creo q te hace caminar más ligero porque te permiten soltar. Mostrarse constantemente como un roble es agotador.
El texto de hoy tiene muchas frases que subrayar, que reflexionar. Me quedo, quizás por el momento que vivo, con “Perdonar no significa permitir que el pisotón perdonado se repita”, para mi significa no vivir con rencor.
Qué bonito, como siempre. A mí me encanta la vulnerabilidad que transmites y, en general, la gente que se atreve a mostrarse vulnerable. Es lo que termina removiéndonos algo por dentro. Todos tenemos grietas por donde se cuela la fragilidad. Algunos las muestran y otros no. Yo siempre conecto con esas personas que se atreven a mostrarlas. Me parecen más auténticas.
Gracias, Jesús, por compartir tu vulnerabilidad con tanta honestidad y sensibilidad. No siempre es fácil exponerse así, pero hay algo profundamente valioso en tus palabras: no pretenden ofrecer respuestas, sino que nos permiten reconocernos en ellas y sentirnos un poco menos solos. Gracias por abrir esa ventana cada sábado 🫶🏻
Buenos días, Jesús.
Quería desearte una feliz semana y mandarte un abrazo enorme. He leído tus palabras sobre Tractor y quería enviarte mucho ánimo y todo mi cariño en estos momentos tan difíciles. Ojalá podáis seguir disfrutando de muchos momentos de esos que lo detienen todo: sus ronroneos, sus miradas y esa manera tan especial que tienen de hacernos sentir que cada día es un milagro. Que el amor que os tenéis os acompañe y os dé fuerzas.
Esta semana, al leerte, me acordé de algo que viví de madrugada y que me gustaría compartir contigo.
Llorar es bueno.
Esta semana, de madrugada, me desperté al escuchar a mi marido llorar. Estaba teniendo una pesadilla. Lo desperté, lo abracé, lo consolé, le limpié las lágrimas y le besé la frente.
Apenas podía hablar. Todavía estaba sumergido en su dolor y era incapaz de articular palabra.
Mientras lo abrazaba y lo besaba, solo me salió decirle:
«Llora todo lo que necesites. Saca todo el dolor que llevas dentro. Llorar es bueno».
Y así lo hizo. Lloró y sacó parte de todo el dolor que llevaba guardado desde la niñez.
Fue un niño que sufrió bullying durante muchos años y estuvo desamparado. Nunca contó nada, ni en el centro educativo ni en casa. Por eso, no recibió ninguna ayuda, no pudo ir a terapia y creo que ha vivido con esa herida, junto con algunas otras que la vida nos regala.
Después de llorar, volvió a dormirse. Cuando despertó, pudo explicarme aquella desgarradora niñez que había vivido. Yo tampoco conocía su historia. Se me partió el corazón.
Pero hubo algo que me sorprendió muchísimo. Me dijo: «Gracias por dejarme llorar y por decirme que llorar es bueno».
Había crecido pensando que llorar no estaba bien, que no era necesario, que no era cosa de hombres, que era de débiles y que mostrarse vulnerable no era bueno.
Nos exigimos ser fuertes, mantener la compostura y continuar como si nada nos afectara.
Pero podemos llorar de tristeza, de impotencia, de ternura, de nostalgia o incluso de alegría.
Llorar no nos hace menos capaces ni menos valiosos. No nos hace débiles. Somos humanos, y sentir forma parte de la vida.
Como escribió Federico García Lorca, quiero llorar porque me da la gana.
Y pienso en mi marido, que lloró como aquel niño que un día tuvo que hacerlo a solas, en el patio, sin que nadie le enseñara que podía hacerlo, que no tenía que esconder su dolor y que no había nada malo en sus lágrimas.
Ojalá todos los niños que sufren encuentren a alguien que los abrace, los escuche y les recuerde que no tienen que ser fuertes todo el tiempo.
Ojalá aprendamos a no avergonzarnos de nuestras lágrimas y a dejar de confundir la vulnerabilidad con la debilidad.
Federico García Lorca lo expresó de una manera maravillosa:
«Como lloran los niños del último banco / porque yo no soy un hombre, ni un poeta, ni una hoja / pero sí un pulso herido que sonda las cosas del otro lado».
Un abrazo enorme a todos los que, en algún momento de nuestra vida, hemos sufrido bullying. Y también a quienes todavía guardan dentro al niño que fueron, ese que sufrió en silencio y que quizá aún necesita que alguien lo abrace y le diga que ya puede llorar.
Llorar está bien. Sentir está bien. Ser vulnerables también está bien.
Feliz semana a todos.
Un abrazo, Silvia; otro a tu marido. Otro a ti, Jesús, a Laura y muy especialmente a Tractor y a Purrún.
Feliz semana a todos 😘😘
Ay Jesús! Elevas cosas difíciles de explicar con la sencillez de quien va a calzón quitao.Por fi, no abandones " la isla de Nunca Jamás". Mi cuadro es un Hooper de tu Thyssen. Una vez me quedé boba sentada delante hasta que alguien me llamó la atención ( lo mismo no está como colección permanente ahora que pienso ) . Lo miro. Buen sábado, seguro que hoy hay mucho que sentir.
Ufff Jesús...ésta la sentí fuerte. Cada sentencia es te obliga a parar, respirar y paladearla... Gracias por el regalo.
Lo describes con una belleza que quiero subrayar las frases que citas porque cuando las piensas, dices, es así la vida. También me pasa que es difícil tener al lado personas que puedas expresarte con el corazón abierto , entender que solamente quieres que te escuchen, sin consejo, sin opinar sin .. nada , solamente escuchar y atención✨🦋.
Párrafos increíbles ❤️ super identificada
“No hay que olvidar nunca esto: el último traje no lleva bolsillos.”
Piel de gallina. La leche.
Gracias de nuevo por una carta más.
Ayer charlaba con mis amigas, tengo la suerte de siempre celebrar mi cumpleaños con ellas: nunca fallan siempre me rodean; y no son pocas...Me hago mayor, 52 años, en dos días. La vida me ha llevado por donde ella ha querido, no ha respetado nada de lo que le impuse, me ha ha hecho girar tantas veces que he perdido el rumbo de mi propio barco. Pero ayer, justo entre copas de vino, sonrisas y mucho amor, sentí que nunca me he abandonado, que soy tal y cómo siempre fui; me abrazo en este otoño, cada día es un regalo y decir Te Quiero y que te lo digan es el mejor regalo de la vida. Hazlo, simplemente haz lo que eres, sin más. ❤️ Jesús, tal y como somos.
Feliz cumpleaños por adelantado, tocaya.
Que la vida te siga regalando recuerdos bonitos y personas sensibles con las que compartirlos. Al final, eso es lo que nos llevaremos en el alma, porque, como bien dice Jesús, nos iremos sin bolsillos, pero llenos de todo lo que hayamos amado.
Un abrazo enorme.
Feliz día, feliz todo, Silvia 🌹😘
Mostrar la vulnerabilidad no te hace más débil, creo q te hace caminar más ligero porque te permiten soltar. Mostrarse constantemente como un roble es agotador.
El texto de hoy tiene muchas frases que subrayar, que reflexionar. Me quedo, quizás por el momento que vivo, con “Perdonar no significa permitir que el pisotón perdonado se repita”, para mi significa no vivir con rencor.
Gracias, Jesús !!