Una última frase
Cómo somos las personas, cientos (miles) de pequeñas diferencias nos separan, y aún así, pretendemos entendernos. Un amigo está escribiendo su primer libro, me confiesa qué es lo que más le cuesta. “El proceso es muy loco, tengo la cabeza embarullada 24/7 con los personajes y la situaciones, si es común a los que escriben mucho, están locos” —sonrío. “Y luego la parte de la documentación en torno a todo aquello que no conoces bien”. “Qué curioso” —le contesto. Yo esa es la parte que más disfruto. Es mirar dentro lo que me quema.
Viernes por la tarde, paseamos (como siempre) de la mano por la playa, pegaditos a la orilla. Laura viste un pantalón corto de algodón, una camiseta marinera (bajo la remera, la parte de arriba del bikini) y un tote con sus cosas. Crema solar, antimosquitos, gafas de sol, la lista de la compra, gomas para el pelo, a lo mejor una compresa. Yo parezco el tripulante de un barco de pesca noruego, cobijado bajo mi gorro de lana, el abrigo de Batela, pantalón hasta l…

