Tu tormenta
Era un otoño de dos mil diez y yo andaba paseando por un Madrid ajeno al tiempo. La ciudad ardía como siempre, yo me iba apagando un poco cada día sin saber muy bien por qué. Casi nunca sabemos cuando empieza en nuestra vida una etapa ya sin rumbo, casi siempre es tarde cuando un día —sin más— te encuentras en medio de un gran temporal, el mar encrespado como en un lienzo de Courbet, no puedes ya más que sobrevivir, limitarte a capear la tormenta, tu objetivo entonces es tan solo esperar a que arrecie. Tu vida es un viaje sin mapas. Aquellas semanas andaba mucho porque para entender Madrid hay que andarlo. La excusa de aquel viaje era un congreso de diseño que tuvo lugar en el Palacio de Congresos frente al Santiago Bernabéu, la fachada la gobierna un gran mural de azulejería de Joan Miró. Una de las charlas, firmada por un diseñador que venía desde San Diego, terminó con un reto que todavía recuerdo. Tan solo era responder una pregunta: ¿Cuál es tu zanahoria?
Como los burritos que per…

