Lo que no se posee
El camino desde el Grand Hotel Tremezzo hasta el museo de Villa Carlotta es un viaje en el tiempo a través de terrazas, estatuas y fuentes. Desde el hall del hotel, al que se accede desde Vía Antica Regina, se observa toda la inmensidad de Lago di Como. Desde aquí se puede ver Bellagio al fondo y algunas cumbres de Alpi Orobie. Hay un ascensor para bajar, pero Laura prefiere las escaleras, sobre la piedra miles de hortensias, rosas rojas y blancas, wisteria y magnolias.
La villa fue construida a finales del siglo XVII por el marqués Giorgio Clerici de Milán, es un jardín botánico que cobija esculturas, tapices y obras atemporales como el último beso de Romeo y Julieta de Francesco Hayez o el mármol Eros y Psique de Adamo Tadolini. El tiempo pasa lento, pero tengo que escribir.
El Grand Hotel Tremmezo lo erigieron Enea Gandola y María Orselini a comienzos del siglo XX como el primer gran hotel del Lago di Como. María Orsolini fallece a los 54 años y tras su muerte Enea, roto de dolor, v…

