Despacio
Conocí el trabajo de Campo Baeza (Premio Nacional de Arquitectura) gracias a Cañada hace un tiempo; él estaba maravillado con su obra, con su sentido de la belleza y su búsqueda obsesiva de la luz. A Javier le gusta mucho la sede central de Caja Granada y a mí, su Casa del Infinito en Bolonia: “Un plano infinito frente al mar infinito, la casa más radical que jamás hemos hecho / Querríamos que esta casa fuera capaz no sólo de detener el tiempo, sino además de permanecer en la memoria y en el corazón de los hombres. La casa del infinito”.
Vuelvo estos días a Baeza de refilón, gracias al apunte de una suscriptora de Claves para entender, Ana Suárez-Anta, que nos recuerda en la carta Recargar, con Laura un libro de Baeza que le acompañó mientras estudiaba arquitectura. El libro se llama Aprendiendo a pensar (Editorial Nobuko) y Ana reseña un párrafo de Alberto Morell Sixto: “Una propuesta para nuestros tiempos rápidos es ir despacio. Despacio, poco a poco, constantemente. Porque no tener …

