Correspondencias: Cómo pasar página, acompañar en un duelo y “Me siento un poco invadida en mi espacio emocional”
Respuestas pausadas a vuestras preguntas desde el corazón, intentando ser honesto, con tiempo y espacio
Preguntas un poco íntimas en torno a la vida, relaciones sentimentales, melancolías cotidianas y casi cualquier cosa que se te ocurra y te preocupe, que aquí estamos para escuchar, sin prisa. La idea es que este espacio sea como una charla frente a un café. De verdad. Sin juzgar, porque este es un espacio seguro. De verdad que lo es.
¿Que cómo podéis preguntarme? Fácil, podéis hacer las preguntas desde aquí. La responderemos en algún Correspondencias, el primer domingo de cada mes, con el nombre que nos digas. Que aquí estamos para ayudar.
Soy Almudena desde Madrid. Exdivorciado y con hijos, de 46 años (cuando lo conocí yo no tenía hijos ni estaba casada, tengo 33) se casa con otra al año y medio de haberlo dejado conmigo cuando decía que eso ya no volvería a hacerlo. La tiene hasta de fondo de pantalla reemplazando a los hijos en su día, aparenta una vida perfecta. El típico “con ella está haciendo todo lo que conmigo no”. Necesito liberarme de eso porque me genera frustración. Además, nos seguimos viendo a menudo en la ofi. Me sigue pesando en cierto modo el sentirme insuficiente o que fue mi culpa. Sé que son timings equivocados y que no encajamos por muchas razones pero me provoca tristeza porque al final, yo anhelaba eso y en su día me reprimí bastante renunciando a sueños por él (boda e hijos), me hice mucho daño y me hizo muy pequeña. El final fue duro. ¿Alguna clave para pasar página y liberar ese peso y esperanza de que todo está por ser aún? Gracias a los dos ❤️❤️.
Buenos días, Almudena. Vamos a empezar por un punto importantísimo, porque creo que nos atañe a todos (a Laura y a mí, sin ir más lejos) y es ese lugar común: tu sensación de que ese hombre que pasó por tu vida y al que no eres capaz de olvidar aparenta una vida perfecta. Es que de tanto en tanto me deslizan exactamente lo mismo, yo qué sé: cuando subo alguna fotografía de nuestros viajes, ayer mismo me sucedió, con el vídeo de Laura bailando en Marbella Club. Lo entiendo pero no. Nadie (absolutamente nadie) tiene una vida perfecta. La vida son ciclos, hoy estás incandescente y mañana en la puta mierda, y lo que “desde fuera” parece perfecto tantas veces cobija claroscuros, tristezas, melancolías. Todos estamos un poco rotos, Almudena.


