Soy una persona (no me escondo) de otoño. Pero, por muchas razones, la llegada del verano tiene algo de renovación, de gracia reposada, de un saber antiguo que recorre nuestra piel y nuestros miedos. “Sentir el mar, su lentitud viviente / es la magnificencia y el olvido”, de Antonio Ramoneda. Por eso viajamos cuando llega esta pausa: para encontrarnos con ese otro yo que a veces nos cuesta reconocer. Mientras la buganvilla encala los muros, a la sombra de un almendro, es momento de volver a casa, de cambiar para ser tú de nuevo.
⚓️ Claves: Cambios
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