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El jazz incomoda.

Escuchas Time Out, de The Dave Brubeck Quartet, y sucede algo extraño.
No es placentero, pero tampoco molesto ni indeferente.
Algo pasa dentro de tí.

Burgos es algo más que techos puntiagudos, torres almenadas y altos miradores.
A veces es fantasmal, las gigantes agujas de su catedral, monstruos de piedra, patriarcas y personajes simbólicos tallados en el granito, que permanecen día y noche inmóviles y asomados a las góticas balaustradas del templo.

Paul Desmond, cuando le preguntaron por la clave del sonido de su saxo, repondió: “Bueno, verá, simplemente quise que sonase como un dry-martini”.
Burgos suena a un crianza reposado, complejo, difícil e intenso.

· Las mejores tascas de Burgos (c/ La Paloma y San Lorenzo):

burgos

Las tascas de Burgos se enredan pendientes de la Catedral. No es un clásico escenario de tapeo, pero rediós, tiene tascas cojonudas:

1- 22 vinos y 22 tapas
A un paso de la catedral, en la calle la Paloma, no es un local muy auténtico pero su apuesta por la modernidad tiene agradables sorpresas:
· Cojonudos.
· Langostinos hilados.
· Bonito escabechado en salsa (premio al mejor pintxo).

2. Troll
En la calle San Lorenzo, típica tasca burgalesa, esta sí.
· Panderetas: gulas, salmón, atún, pimiento y anchoa.
· Gayumbos: pimiento, calabacín rebozado, jamón y gulas.

3. Pachón
En San Lorenzo, imperdonable no probar los pimientos rellenos o la morcilla de Burgos, que para algo estamos en Burgos, cojones.

Aquí les dejo el mapa·guía, esta vez cortesía del arriba firmante, así que disculpen los desvarios batgóticos.
Y aquí la versión en servilleta de papel.
Son culpa de un Matarromera crianza del 2001.

Próxima parada, Santiago de Compostela.

Voy a La Rioja unas 2 o 3 veces al año.
Las razones son, bueno, qué coño, no importan las razones.

Paul Fleming, el gurú de Barcelona Virtual, me ha hecho pensar en La Rioja y en las razones.
Esas que no importan.
El amigo tiene un blog donde, sencillamente, desnuda sus sentimientos y su visión ante la vida.
Sin poses interesantes. Sin ese puto cinismo tras el que nos escondemos todos los que escupimos en un blog.
Sin ese discurso afectado y sobre todo sin ese falsopersonaje (no importa el sexo) contradictorio, ecléctico, inteligente y guay que se rie de todo y no se moja por nada.

Me ha hecho pensar en como amo a La Rioja.
En cada tasca, en cada persona que he conocido, cada rincón y cada recuerdo.
Incluso los que aún no tengo.

Así que al grano.
· Las mejores 5 tapas de La calle Laurel:

callelaurel

1- Bocatita de jamón y queso de tetilla en el “Pata negra”
Quizás la tasca más concurrida. Pero merecen la pena los empujones por pasar un rato en la casa de Carlos Berger.
La situación es privilegiada. Jamón y copas de vino sobre viejas barricas.

2- Cojonudos en el “Simpatías”
Los calamares también son excelentes, pero había que elegir.
La tasca más auténtica, sin duda.
Si viviera en Logroño y tuviera tetas tendría 8 hijos con Javi. Qué majo es el cabrón.

3- Camembert con confitura de tomate en “Juan y Pínchame”
El local es nuevo. Del estilo El País semanal o Espejo Público. Siempre lleno.
A mi también me aburre el rollito tendenciaycoolperorespentandolatradición, además Rafa y Juan son unos putos antipáticos.
Pero las cosas como son: las tapas son cojonudas.

4- Agus en el “Agus”
La tasca de Agustina es otra cosa.
En “Agus” puedes tomar otras cosas (pocas) pero si vas a “Agus” es a joderte un agus.
La clave es la salsa.

5- Txangurrito en “La taberna del pato”
Delicia de patata, foie y pato rebozado en una concha. Como un tigre, pero en una puta concha.
El local no es un clásico.
Y tiene ese aroma a franquicia que sé que no os gusta.

Aquí les dejo un detallado mapa·guía
Cortesía de m.

viajar
Ya sabéis que el abajo firmante piensa que viajar es una de las actividades más sobrevaloradas que hay.
Está socialmente catalogado en la sección “cosas interesantes que hacer con tu tiempo”. Justo lo contrario que pasa con, por ejemplo, ver Corazón, corazón, ir a los toros o leer a Dan Brown, claras muestras de la sección del siguiente pasillo: “cosas estúpidas que hacer con tu tiempo”.
Las conversaciones sobre viajes no distan mucho de un debate sobre quién la tiene más larga. Parece un jodido concurso de ver quién pone más chinchetas en el mapa. En la mayoría de los casos, cuando alguien me cuenta un viaje me produce una indifirencia difícil de disimular. Especialmente si son parejitas.
No puedo evitar imaginármelos con la riñonera, la cámara digital y la guia de ocio de la oficina de turismo. Qué horror.

No siempre es así, claro.
4º paso:
· Si te lo montas bien, viajar es una de las experiencias más jodidamente placenteras que existen.

Desde el principio te instalas en un estado emocional diferente. Todo es nuevo. Joder, hasta tú eres nuevo cuando viajas.
Patearte las calles. Hablar con la gente. Descubrir, descubrir, descubrir. Restaurantes. Rincones. Cafeterías. Librerías. Personas.
Viajar es descubrir cosas. Empezando por tí mismo.

Cuando viajas eres un niño pequeño con los ojos abiertos.
Esa es la sensación.
Qué pena, no tenerla el resto del año.

Viajar es reconocer que estás perdido. No eres nadie. No conoces a nadie. No sabes nada.
No se me ocurre un mejor planeamiento para disfrutar de la vida.

Viajar también es vivir otras vidas. Disfrutar de hoteles. Posadas. Casas. Caravanas. No importa. Desayunos somnolientos, duchas de hotel y la sensación de que no hay prisa. Esa que, queridos lectores gafapastas y chicascosmo, no se puede comprar.

Joder. Ya sabeis de lo que hablo.

abadia
Tengo cosas pendientes:

  • Seguir con el Manual del Hedonista. Básico. Recibo tantos insultos que incluso los echo de menos.
  • Empezar la imposible Guía de las tapas y tascas españolas. Primeros capítulos: Logroño, Santiago, Burgos, Valladolid.
  • Pero hoy no.
    Hoy me he encontrado con ésto:
    “Lo que encontramos cuando buscamos depende de cómo miramos”

    No importa qué fulano lo dijo. Uno cualquiera.
    En el Zelda tienes un botón donde puedes mover la cámara alrededor de Link. O puedes mirar como si fueses Link. Pero nosotros no tenemos esa mierda de botón, sólo la vista subjetiva.
    Esa que nunca quieres en el juego.

    Abadía Retuerta es una bodega. Su pago está en la milla de oro de la Ribera del Duero.
    También es un monasterio del s. XII. No sé muy bien por qué pero me recordó al típico monasterio en el que acaba Link cuando pasea por Hyrule en busca de la rubita calientapollas.
    Se supone que Abadía Retuerta Selección especial 2001 es una joya. Mejor Vino Tinto del Mundo en el International Wine Challenge de 2005. Unos 14€.
    Todo esto era para recomendar Rívola 2003. El “tapado”. 6€.

    Selección especial es la típica tia buena del grupo. Viste en Massimo Dutti, practica Pilates y tiene un Mini con techo color hueso.
    Rívola es la tímida. Toma cafés en la casa del libro, le gusta vestir pañuelos de su abuela y el lunes que viene empezará el régimen. Otra vez.
    No se engañen, los dos sabemos quién folla mejor.

    pinchos
    A todo el mundo le gusta viajar.
    Me recuerda a las entrevistas que hacían en “Teleindiscreta” a las Misses. ¿Tu libro favorito y tu afición predilecta? “Cien años de soledad” y viajar. Me encanta viajar, tia.
    Luego hay subcategorías, claro.
    1 – “Me encanta viajar pero a mi rollo sabes?, paso de los viajes organizados y los resorts. Qué horterada.”
    2 – “Viajar es mi forma de vida, pequeño G. Tú no lo entiendes. Yo, mi furgoneta y mi tabla.”
    3 – “¿España?, no seas garru, G. Iremos a Nueva York a ver el Moma”

    Viajar es un coñazo. Un mareo.
    Hay gente dando por el culo en todas partes. Y colas, stress y guiris y paletos que te cuentan su vida y te enseñan las fotos de su luna de miel en Punta Cana o gafapastas que te joden la foto. ¿Ese objetivo es un EF 10-22?.
    No me malinterpreten. Claro que tiene sus cosas buenas… puedes ver catedrales.

    - ¿No deberíamos hablar ya de las vacaciones, G?
    - ¿Ahora?
    - Estamos en Junio. Va, deja ese cómic.
    - Perdona, M. Esto no es un “cómic”. Es una maestra del arte secuencial creada por un Mazzuchelli en estado de gracia.
    - Ya te lo has leído. Ya sabes cómo acaba. Deja el puto cómic.
    - kdlaskdoaskdlasd.
    - ¿Dónde vamos este año? He pensado varias posibilidades, por ejemplo podr
    - Espera!!… Ya lo tengo!!…. Podemos ir a La Rioja
    - ¿Otra vez? Jodido obseso monotemático.
    - Joder en La Rioja hay vinos, catedrales, abuelos con boina y pintxos. Y todo en dos calles. ¿Qué más quieres?
    - lsñakdopkaspldasñd ñlskdñosadk

    Me pasa un poco como a Amat.
    Antes en Vondelpark.
    Esa sensación tan jodidamente extraña.
    De que se equivocaron.
    De que no eres de tu barrio. No puede ser.
    Y ves una calles que nunca has visto y recuerdas cómo hubiese sido tu infancia en ese mundo paralelo.
    Sin balones de fútbol ni Donuts ni los plastas de 3ºB ni la indiferencia de Irene.
    Y entiendes un poco todo.
    Córcholis. Claro.
    Antes era Vondelpark, sus abuelos en bicicleta, Screamadelica, la rubia del sombrero rojo, Udgosh.
    Ahora es La Rioja. La calle Laurel. Ábalos. Haro. Barricas de Quercus. Sabores. Olores.
    Y abuelos en bicicleta.
    Esta vez será Ysios y Marques de Riscal.
    Calatrava y Frank Gehry.
    Feliz Navidad.

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