Nada Importa en: TwitterFriendFeedFacebook

gsus
Mandarina es un magazine de tendencias.
Ya saben. Música. Fotografía. Cine. Diseño.
Esas cosas.
Si piensan cepillarse a una alternativa deberían leerlo.
Todo lo que necesitan para darle palique las tres primeras noches está ahí. En Mandarina. Gracias.

La principal diferencia entre Mandarina Magazine y otras revistas de tendencias léase Vanidad, Lamilk o Vulture es que los primeros no se toman tan rematadamente en serio a sí mismos.
Al menos no parece que tengan un palo en el culo todo el tiempo.
Sin acritud, NEO2.

No queda sino batirnos.
La prueba irrefutable de que no se toman una mierda en serio es que entrevistan al arriba firmante.
Ellos. Que son modernos. Habráse visto.
· Entrevista en Mandarina Magazine.

Quizás os suena por su estatuilla al mejor diseño de los Premios 20minutos, o por su tipología femenina gastronómico-sexual, o por qué se yo. La cosa es que es complicado no conocer a Jesús, Nada importa, un tipo que -nosotros creemos que para bien, eh- no deja indiferente.
Un tipo que, aunque por ahí intentan imitar hasta la saciedad, es único. Incluso para responder una entrevista, oigan…

Pelotas.

Crueles intenciones es una puta mierda de versión Cosmo y descafeinada de esa obra maestra que es Las amistades peligrosas.
Pero no pretendía hablar de la gorda de Sarah Michelle Gellar.

crueles_intenciones

Propósitos para el nuevo curso.
La intención, el objeto y la dinámica del blog va a ser la misma:
Habitualmente me siento para hablar de algo muy concreto (p.e. la mierda de libro que es La sombra del viento) y a partir de ahí desvarío hacia sitios insospechados sin ningún control ni creo intención.
Ninguna intención que no sea, claro, divertirme, ciscarme en la puta madre de quien me apetezca y de paso mandar a tomar por culo a la malfollada de mi exloquera.
Solo un apunte, para despistadas:
Yo, como mi adorada Bestiaria, también maldigo a los que no diferencian a la persona y al personaje.

En cuanto a los propósitos:
· Esto se va a recrudecer.
Avisadas quedan.

· Quiero hacer algún cambio en cuanto al diseño.
Maldita sea, para algo se supone que es el mejor diseño de blog del 2007 (jódete Abuse*).
El problema es que no tengo tiempo ni ganas.
Supongo que terminará transmutando en algún tipo de magazine hedonista y decadente.

· Quiero escribir más de las cosas que ahora más me obsesionan:
vino, gastronomía y categorizar a la gente basándome en clichés absurdos e infantiles.
Ya que me gasto todos los cuartos en Baco al menos darme el gusto de ajustar cuentas con los restaurantes donde no te corres cuando pasan el cepillo.

· Publicidad. El debate de la publicidad en los blogs es ridículo.
A mi me parece estupendo lo que hicieron en Microsiervos.
Ni traición a un supuesto ideal de cultura libre ni principios ni hostias. Hay mucho nerd con ínfulas de Braveheart, me temo.
La verdad es que si no he puesto publicidad es por la sencilla razón de que los enlaces de Adsense son feos de cojones. Pero anda que no iba a ser yo feliz con un pedazo de banner de Alange-soehne o Goyard.
Los pelos como escarpias, sólo de pensarlo.
Así que publicidad por ahora no. Pero si buscan principios e ideales de libertad y cielos azules mejor háganlo en otra parte.

Por cierto.
Bienvenidos.

ruido
o “Lo que no suma, resta”.

Conceptos de diseño, interacción y arquitectura de la información.
Los elementos superfluos son innecesarios, amigos.

Otra vez tu puta magdalena, Proust. Una plácida tarde leyendo sobre Interacción y Diseño y al instante recuerdo mis años de instituto en Consellería y una novia que tuve.
Cómo hablaba la cabrona.
Ni debajo del agua, oigan.

Ni ella (ni yo) sabíamos que carajo era la Bauhaus pero yo ya intuía que hablaba demasiado.
Aunque bien pensado, si redujésemos nuestro diálogo a lo imprescindible…
Si sólo abriésemos el gaznate para decir algo interesante y útil…
Pardiez, pareceríamos finlandeses.

sex

Ahora es cuando las rojillas·alternativas y los gafapastas venís a tocar las pelotas con la cantinela de todos los años:
“La navidad es una gran falacia, los regalos, el Corte Inglés es el mal, a mi lo que mola es regalar un día cualquiera, bla, bla, bla…”

Que os jodan.
Y no mezclemos churras con merinas.
A mi también me dan asco las colas y el tamborilero de Raphael (bueno, eso no me da asco) y Ramón García y el melocotón en almíbar.
Pero quiero un puto regalo.
Qué coño, quiero cientos, miles de regalos. Abrir envoltorios, tocarlos para decir “¿lo puedo abrir yaaaaaaaaa?”, poner cara de sorpresa cuando sabes lo que es, brindar con Zubrowska y comer polvorones de limón.

Empiezo yo.
Os regalo un tierno osito de peluche.

Feliz Navidad.

fashion

Mi loquera dice que soy un creativo pervertido.
Por separado, no se asusten.
La culpa la tienen los trazos de mis palabras en el análisis grafológico con el que me engañó miserablemente.

En la indecente curvatura que dejo tras las “p” se esconde el matiz sexual.
El grado de inclinación de cada una de las palabras (parece que se atropellan unas a otras y que van corriendo tras un Pingus) nos muestra la tendencia a pensar más rápido de lo que escribes. A pensar mal, claro. Pero esa es otra historia.
Todo por culpa de 4 putas frases en una servilleta de papel.

Así que, si me lo permiten, voy a hacer lo mismo con ustedes.
En concreto contigo, querido lector:

Dime, a grandes rasgos, si te ves reflejado en alguno (o varios) de los siguientes criterios:
- Encanto superficial y notable inteligencia.
- Ausencia de nerviosismo y de otros signos de característica neurótica.
- Conducta antisocial inadecuadamente motivada y sin remordimiento.
- Conducta fantasiosa.
- Problemas para seguir un plan de vida.

¿Sí?

¿Sí, verdad?

Bien, H. Cleckley considera que eres un psicópata.

Tranquilo, no es un diagnóstico absolutamente fiable.
Y no me jodas, siempre será mejor que ser nerd, freaky, lector de cómics, madrilista, calzonazos, EMO o un puto maricón.
Y mucho mejor que creativo pervertido.
Dónde va a parar.

Por si te lo preguntabas, la foto es una panorámica del backstage de un fashion shoot.
Es lo más cerca que vas a estar de uno.

ross
Es verdad.
Tienen razón.
Esto cada vez se parece más al consultorio sentimental del “Nuevo Vale”.

Hablaría de Jamie Cullum y de Greenspace. Pero es que tengo poco que decir al respecto.
Simplemente, el mejor concierto que he visto en mi puta vida.
Y eso incluye años de FIB, Paco de Lucía, Turandot e incluso Bill Conti.

Así que por qué no dejar sobre la mesa esa peculiar idiosincrasia femenina que yo cariñosamente llamo: “El síndrome Ross Geller”.

En el estudio, la mayoría de las encuestadas parecía responder a los mismos patrones:
Un grave conflicto entre la percepción que tienen de su novio y la percepción que el resto del mundo tiene del mismo.
No estoy hablando de leves desajustes. No.

Y lamento ser yo el que te lo aclare. Pero allá vamos:
· Tu novio no se parece a George Clooney. Ni a Andrés Velencoso. Joder, ni siquiera se parece a Quimi.
· Tu novio no se come un rosco (esta es dura de aceptar, lo sé).
· Su trabajo no es un hervidero de lobas deseosas de arrebatártelo. Relájate.
· Su exnovia no es una pobre solterona infeliz porque tú le robaste su más preciado tesoro.
· Lo dejó ella.

Hay que joderse, en el fondo es gracioso el asunto.
No deja de ser un problema de “Miopía de marketing”, no creen?

Y pardiez, no se me enfaden.
Otro día trataremos en profundidad el genuíno síndrome masculino:
“Mi novia no es de esas

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