Nada Importa en: TwitterFriendFeedFacebook

Panerai
Me he enamorado:
En 1935 la Marina Real Italiana investigaba nuevas máquinas de guerra de asalto anfibio. EL entonces Ministerio de Guerra salió al mercado para proveerse de relojes para sus buzos, pero los relojes comerciales existentes en aquel momento no dieron los resultados esperados.
Tras una primera búsqueda infructuosa la Marina se dirige a la casa Panerai, empresa especializada en equipamiento naval y submarino especializado.
En 1936, Panerai entrega el primer grupo de relojes Radiomir que ofrece excelentes resultados.

Mientras tanto, una par de nuevas incorporaciones culinarias:

El Tronco Segoviano, en c/Cura Femenia, por Ruzafa, para entendernos.
El cochinillo y el ponche segoviano son cojonudos. La carta de vinos, suficiente. Carteles de Manolete, copla y demás idiosincrasia Concha Márquez Piquér.

La Gallinita Ciega, en Conde Altea, en Cánovas.
Carta un poco escasa. Lo compensa la calidad de las materias primas y el excelente trato de Pedro, chef y gerente.
Es al anterior lo que Ainhoa Arteta a María Jiménez, para entendernos.

No me hagan elegir, por Dios. Que todos tenemos el día “María Jiménez” alguna vez.