Recapitulemos:
- Preliminares: El olfato y el sexo.
- 1ª parte: La vista. Pantones y matices.

El aroma. Ad astra per aspera.
Tranquilas. El arriba firmante no es Robert Parker ni ustedes se presentan a la “Nariz de Oro”.
Así que obviaremos churras y merinas. Al grano. Besitos luego.
Nos saltamos el “pues a mí sólo me huele a vino”, si nos les importa.
Es mejor cerrar los ojos cuando “entras” en una copa. Así es más fácil aislarse y recordar.
Porque se trata de eso.
De recordar. De rebuscar en tu memoria recuerdos de olores, de situaciones, de momentos y de personas.
Consejos útiles:
· La copa ya está en la mesa. No la muevas. Agárrala por la base (no me malinterpreten), porque si no calentarán el caldo con la mano y la temperatura subirá unos grados. Y qué cojones, mola más.
· Aromas primarios. La primera impresión. Son los aromas procedentes de la uva. Fruta, flores y plantas. Los habituales pueden ser: mora, cereza, frambuesa, violetas, tomillo…
· Aromas secundarios. Es el momento de agitar la copa. Momento crucial. Y no lo digo por la cata.
Es el momento cool de la velada. Mejor imagínate que eres Sophie Marceau agitando grácilmente una copa de Don Perignon que Luz Casal a punto de engullir una pinta de cerveza. Ya me entienden.
Al agitarlo, el caldo se “rompe” y se desprenden aromas con más intensidad.
Los aromas secundarios son los producidos por la fermentación maloláctica (ni caso a esto): piña, plátano, yogur, leche… (a esto sí).
· Aromas terciarios. El bouquet. Mira que os gusta la palabra bouquet.
Son los aromas producidos por el envejecimiento del vino. Eso es, por la barrica. Los habituales (podíamos entrar en tipos de madera de barrica pero sería gastar tecla) son: regaliz, madera nueva, piel, chocolate…
En el vino se aprende como en la vida, mordiendo.
Saltando al ruedo, masticando, oliendo, tocando, ensuciándote las manos, escuchando y gritando hasta el silencio.
Los olores están en todas partes.
No se gasten los cuartos en Le Nez du Vin. No merece la pena. Quedan de puta madre en la estantería de vengué, vale.
Pero esa mierda franchute es química. Un puto frasquito con una etiqueta. Esos mismos olores los tienes en la frutería, en el campo y, sobre todo, en tu memoria.
Sólo hay que buscarlos.
Comentarios
20 Respuestas to “El arte de la cata. 2ª parte: Aromas. Recuerdos y moléculas”
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La nariz es cortesía de Monica Bellucci.
Una vez en un Mâcon-Chaintré de 2003 me topé, cuando se “abrió”, un aroma de ceras Plastidecor. Lo juro. Fue un gran día.
Magistral
La chardonnay, que si no recuerdo mal es la variedad característica de Borgoña, en los vinos evolucionados se va hacia los aromas tropicales, vainilla y cera de abeja.
Jorge, quizás esa cera de abeja mezclada con alguna carencia infantil…
Pues yo, cuando abro una botella de vino, no huelo nada. Eso sí, una vez me la termino, todas las mozas tienen un olor que me evoca a la hera, y me imagino con ellas entre fardos de paja(s).
Pero cuesta tanto recordar!!
Y para facilitar eso está el NezDuVin ese, para recordar la esencia pura sin distracciónes. Aunque no creo que eso ayude si uno se acostumbra a oler de ahí las fresas, el vino, como la vida, están llenos de distracciones, pequeños ‘matices’ que ocultan cualquier esencia para que solo los más entendidos lleguen a ella.
Como los níscalos se esconden bajo la turba.
A mi me cuesta reconocer los más comunes y alguna buena explicación he recibido. Me falta “ensuciarme las manos” más a menudo y llenar la bodega a la par que la vacio.
Al trabajo pués…
perdone usted, pero le nez du vin merece la pena.
por el pais en el q hemos vivido, la vida q hemos llevado y ese tipo de cosas, existen aromas q no conocemos y podemos encontrar en una botella de vino.24 Espino blanco, 25 Acacia, 26 Tilo, 37 Brote de grosella negra, 38 Heno cortado… no joda, hay olores q no puede definir!!! con estas botellitas de mierda franchute podemos ampliar nuestro catalogo personal de olores, q nunca esta de mas.
Llevo días catando Nada Importa.
Voy despacio, me gusta tomarme mi tiempo, de hecho aún estoy en preliminares…
Pero ya puedo decir que me gusta su olor, despierta en mi sensaciones
Creo que vengo a darte la coña…. me ha pasado una meme que a su vez tengo que pasar a otros ocho (tienes las instrucciones en mi blog) viene a ser como la de 5 cosas que no sabes de mi se supone que sirve para unir a los bloguers…..
Fascistas!!!
Eso será. Eso será.
Respecto a Le Nez du Vin. Si uno busca la perfección y ser certero, desde luego es jodidamente útil. Si uno busca olores a ceras Plastidecor en un blanco francés descorchado demasiado tarde, puede dejar el ser certero y la percepción para otros campos, y limitarse a disfrutar en su ignorancia intuitiva para con el vino.
O no,
Hola!
Hacia tiempo que no pasaba por aquí. La verdad es que he ido leyendo y he visto ahora un buen punto de inserción. Primero agradecerte tu comentario del vino que regale a mi padre de la Abadía Retuerta. Que vino! Mi padre estuvo de buen humor toda la semana gracias al vino, y yo imagínate lo bien que quede, que si como es que sabia tanto? que cuanto me había gastado? etc. A mi no me gusta el vino, pero lo probé y repetí cuando el no miraba, jejeje
He visto que has ganado un premio y todo. Felicidades! Pero ahora ya veo todo esto muy comercial. He leído la entrevista de 20 minutos. Gracias por no hablar de mi. Y nada mas.
saludos.
Mire D. Nada, que todo eso está muy bien y que cuando tenga que sacar la vena “gafapastil” pues lo pondré en acción.
Pero donde esté un “Vega Sicilia” que no sé de que año era, puede que de unos 8 o 9 años y te la bebas acompañado de D.Antonio Saura y su mujer (hace ya años, claro) en su casa colgante de Cuenca, y cáiga una segunda botella de lo mismo…pues qué quiere que le diga. Estaba tan de putamadre, tan requetebueno, tan absolutamente embriagador que lo demás sobra.
Qué digo que a mi me gusta el buen vino y sanseacabó. Y perdón por la paletez que he soltado, pero ya sabe D. Nada, lo burro que soy.
Una preguntilla ¿le suena un vino Florentino de Lecanda?..y ya por molestar un poco más recomiende un vino blanco de precio medio…Gracias de antemano.
Le remito a los comentarios de http://www.nadaimporta.com/?p=423.
Curiosa su afición por Lecanda.
El mejor blanco que he probado jamás es Chateau Peyreblanque.
[...] Es difícil hablar de amor. Es más fácil hablar de princesas. Hablar de mentiras, de aromas o mediocridad. [...]
[...] En un vino el equilibrio lo es todo. Y es en boca donde “redondeas” las percepciones previas (color y aroma). El sabor, junto con el tacto, representa el final del camino. Y a veces. Muy pocas veces. Todo encaja. Cuando todo funciona. No sobra nada. Y nada destaca de manera agresiva. Todo es perfecto. Flow al máximo. Finca Dofí. Ocarina of time. Al Pacino. Píldoras Azules. Jane Birkin. Miles. Kind of Blue. Estoy hablando de amor, cojones. [...]
El olfato es como un músculo que hay que ejercitar. Los sentidos son instrumentos que afinar. Es un trabajo de práctica, de entrenamiento. Cuanto más se cate mejor.
Es básico estudiar las distintas variedades de uva y zonas vinícolas para entender las sensaciones que te aporta el terruño y cada copa de vino.
http://www.urbinavinos.blogspot.com
Ha veces es difícil expresar lo que uno siente cuando prueba o cata un vino. Las catas a ciegas y concursos son la mejor manera de compartir, aprender y crecer como catador.
http://www.urbinavinos.blogspot.com
Le Nez du Vin (La nariz del vino) es una colección de los aromas mas característicos que se encuentran en los vinos. Pero en realidad esos mismos olores los tienes en la frutería, en el campo y, sobre todo, en tu memoria. La mayoría de los aromas están muy bien conseguidos pero como cualquier aroma encerrado en un frasco no deja de tener un carácter un poco artificial. Es una buena herramienta de trabajo que recomiendo pero es más importante concentrarse en las cosas naturales y autenticas.
El olfato es como un músculo que hay que ejercitar. Los sentidos son instrumentos que afinar. Es un trabajo de práctica, de entrenamiento. Cuanto más se cate mejor.
http://www.urbinavinos.blogspot.com