Nada Importa en: TwitterFriendFeedFacebook

alanmoore
No vengo a hablar de su obra.
Hoy no.
Me jode mucho esa expresión de que la ignorancia te hace más feliz. No es verdad. Ya me sé el cuento budista. Y el fluir y la negación de la consciencia y los buñuelos de fresa. Ja.
En el último número de Promethea, puedes arrancar cada una de las hojas y al juntarlas hacen un enorme lienzo. Un nivel de comprensión mayor. No pasaba nada, lees el cómic. Lo disfrutas. Te hace pensar. Ya está.
Podia haberme hecho viejo como un puto vaquero maricón y no habría pasado nada por no ver aquel lienzo hecho con hojas arrancadas de un cómic de Alan Moore. Nada.
Autores como Moore o Kubrick o Jodorowsky o Hitchcock o Gondry plantean realidades con diferentes planos de comprensión.
¿Quién es el que mira?
¿James Stewart?¿Yo?¿El director?¿Dios?
Como una partida de ajedrez en la que cada casilla contiene otra partida.
Son genios, claro. Disculpen.
El viejo maestro inglés dejó los cómics hace años. Se hizo mago. Ilusionista.
Si. Con sombrero picudo y bata inglesa con estrellitas amarillas.
De vez en cuando vuelve al medio, porque necesita pasta. Luego regresa a sus sesiones de magia y sus performances con música techno. Puto chiflado.

El problema es que es verdad.
Y donde tú, pedazo de ignorante, sólo ves mesas o ropa o responsabilidades o cafés o fiestas o mancuernas o capuccinos películas o weblogs que son la caña, tía o tardes que pasan…
Un día conoces a alguien que ha arrancado las putas hojas y está viendo otra cosa.
Y te quedas con esa cara de imbécil.

Comentarios

7 Respuestas to “Alan Moore y el Café Mystique de París”

  1. vitore en February 19th, 2006 12:23 am

    Yo hace años si es verdad que creía que la ignorancia te hacía más feliz. Luego me di cuenta que no, que lo que “disfrutas” siendo ignorante es una especie de lobotomia, de trepanación más bien boba.

  2. nada importa en February 19th, 2006 2:25 am

    Eso es.

  3. el gran chimp en February 20th, 2006 10:37 am

    La ignorancia no te hace más feliz, sino que te hace más duro; pero duro en el sentido literal de la palabra. Duro como un ladrillo. Una dureza que aguanta los golpes sin rechistar, sin decir ni mu; una dureza que resiste y resiste hasta que un día el ladrillo cae lentamente del lugar donde está apilado, una caída que tantas veces antes ha resistido y, sin embargo, esta vez se hace añicos, se rompe en mil pedazos.
    Es una dureza que tampoco aguanta un golpe seco y certero dado por alguien que SABE utilizar bien un martillo… eso creo yo que es lo único que da la ignorancia.
    Aunque en realidad nada nos hace más felices.

  4. Nada importa » Blog Archive » Jose Tomás y el trilero de Dylan en June 25th, 2007 7:46 pm

    [...] Necesitamos mitos como necesitamos espejos o calcetines o princesas. Necesitamos preguntas porque no tenemos respuestas. Ninguna. Sólo dudas. Y bien sabe Dios (o Dylan o Jose Tomás o Python o Alan Moore o quien les apetezca) que ya es bastante con tener dudas. Es mucho más cómodo tener certezas. La duda es incómoda y molesta como esa mesa del bar que no cojea lo suficiente como para cambiar de mesa pero sí lo bastante como para tocarte las pelotas. [...]

  5. tskno en June 29th, 2007 9:41 am

    Si la ignorancia te hace feliz, que le den por el culo a la felicidad!

  6. Nada importa » Blog Archive » Blog Action Day · Los mejores chuletones de España en October 15th, 2007 10:11 pm

    [...] 1º · Asador Alameda. Fuenmayor (La Rioja) Rafael García Santos, crítico gastronómico, lanza la piedra y aquí no escondemos la mano. Así que carretera, manta y chuletas. Si Alan Moore cocinara supongo que lo haría así. Vive dios. Qué chuletas. [...]

  7. filosofando sobre la duda y los deportes « hipogrifos danzando en espirales en October 16th, 2007 8:41 pm

    [...] La duda es incómoda y molesta como esa mesa del bar que no cojea lo suficiente como para cambiar de mesa pero sí lo bastante como para tocarte las pelotas. Esta frase la saque del sitio nada importa y me pareció más que importante hacer una reflexión sobre ella. A veces es mejor saberlo de inmediato, a veces es mejor un temprano no y todo queda resuelto, se acaba el partido y no hay alargue. Pero eso no sucede todo el tiempo. A veces el alargue es enorme que dura años y uno siente que el partido es demasiado largo para seguirlo jugando y que ya no hay forma alguna de vencer.¿Qué hacer entonces?. Lo más sano sería retirarse del juego pero eso siempre parece que es una opción no viable. Dejarse perder es lo que a nadie le han enseñado a hacer. Nos enseñan a seguir adelante, nos dicen que el deporte es en el fondo competencia, que alguien tiene que ganar, pero no todas las cosas en la vida se pueden ver asi. Como lei en una cita hace mucho tiempo y que inmeditamente memoricé, decía: “no todos podemos ser héroes, algunos tenemos que sentarnos en la vereda del frente y aplaudir cuando pasan”. eso es lo único que queda entonces, la certeza de que abandonar el campo de juego y verlo mirar desde la gradería es lo mejor que podemos hacer. y que equipo contrario siga creyendo que lo que ahí se juega nos interesa. [...]

Escribe una respuesta