Un juego de tí. Princesas, claves y secretos
31 March 2007 | Literatura, Princesas | 19 Comentarios
“Los hechos son hierogramas grabados para los cuales muy pocos poseen la clave”.
Neil Gaiman.

“Un juego de tí” es una historia de Sandman.
La leí en 1993.
Hace demasiado tiempo para saber nada.
Hoy se ha tropezado conmigo. Cosas de Gaiman.
Gaiman es como ese gato que te mira como si no entendieses nada.
Pero no te preocupa mucho, porque demonios, es un gato. Y tu eres una persona y sabes un montón de cosas. Por ejemplo sabes agrupar por pares los calcetines o hacer como que te ha sorprendido algo que ya sabias: ¿¿Es para mi????
“Un juego de tí” es la historia de una princesa.
Se llama Barbie.
Barbie ha pasado toda su vida protegida por sus padres, su marido Ken y sus amigas.
Pero un día, como todas las princesas, Barbie deja de soñar que es una princesa.
Ahora está divorciada y vive sola y triste, en Nueva York.
Ya no recuerda, porque muy pocas recordáis, que era una princesa.
Así que ahora debe volver a su reino, que está a punto de desaparecer por culpa de El cuco.
“Un juego de tí” es un historia sobre identidades.
Esas que se olvidan.
O peor, esas que se pierden en algún sitio muy lejano donde sólo un gato aburrido sabe mirar.
Me gusta pensar que hay personas que también saben mirar.
Y que todo, al final, es un juego de hierogramas y claves.
Un juego de regresos a casa {a tu reino} y de cómplices en el camino.
El resto sólo es doblar calcetines.
La princesa Plisplás Noloverasmás
23 January 2007 | Literatura, Princesas | 20 Comentarios

No hay cerradura, cerrojo ni candado que se resista a la habilidad de los dedos (sin segundas, esto es un post para princesas, recuerden) de la princesa Plisplás Noloverasmás.
Se desliza en silencio y, con gran destreza, limpia los cofres sin dejar huella.
Durante las fiestas, descarga a las otras princesas del peso de sus anillos y collares, sólo con rozarlas.
Cuando baila, birla con elegancia las carteras de condes y vizcondes, de príncipes y barones.
Nunca la han descubierto, nunca la han atrapado.
Mucho cuidado con pasar a su lado.
Shhhhhhh.
Más secretos:
Léxico:
Para evitar malentendidos, es necesario conocer ciertas palabras o ciertas expresiones utilizadas por las princesas.
He aquí las más importantes:
Hacerse la princesa: enfurruñarse.
Sufrir malandanza: haber sido castigada por bailar a contratiempo.
Ser perseguida por un tigre: tener prisa.
No encontrar el roble azul: estar perdida, desnortada.
Hacerse pisplás: dejarse robar.
Encontrar tu sapo (variante, encontrar tu diplodocus): enamorarse.
Posdata del arriba firmante: “Querida loquera, tras un arduo test en el que me fue revelado (solo para princesas curiosas: ver primer comentario) que clase de princesa soy, le recuerdo que además de Plisplás Noloverasmás soy un árbol, INFP, Eneatipo 7 y padezco Epicureísmo, ¿es grave?”
¿Eres una princesa?
18 January 2007 | Arte, Literatura, Princesas | 43 Comentarios
m se ha regalado “Princesas. Olvidadas y desconocidas”, de Philippe Lechermeier y Rébecca Dautremer.
Ahora el libro duerme junto a Tristán, los Eternos, la niña que se creía una almohada, el melancólico Chico Ostra y demás fauna mitológica de batín y zapatillas de andar por casa.
Un zoológico muy particular. Lo sé.

Shhhhhhh.
Algunos secretos:
Trucos y artimañas para distinguir a una princesa verdadera de una falsa:
A muchas niñas les gustaría ser princesas. Con el tiempo, algunas de ellas abandonan su pretensión y pierden la ilusión.
Se dice entonces que han crecido.
Sin embargo, otras persiguen este sueño como una idea fija, como su más claro objetivo. Están decididas a todo, hasta las maniobras más sucias.
Por ello, existen ciertos trucos infalibles para reconocer a una auténtica princesa y desenmascarar a una farsante. Helos aquí:
· una verdadera princesa jamás se pone calcetines, ni siquiera en pleno invierno.
· una verdadera princesa jamás se quita la corona: duerme con ella, monta a caballo con ella, nada con ella;
· todas las princesas, sin excepción, cantan cuando se bañan;
· una princesa no se muerde las uñas (al menos no en público);
· las princesas son, a veces, crueles;
· no todas son hermosas;
· una verdadera princesa no come el pollo con las manos (aunque puede hacerlo con los pies).
Trucos y artimañas para hacer callar a una princesa:
A día de hoy no se conoce ninguna solución para hacer callar a una princesa.
Así está la cosa.
PD. No desesperen. No he acabado con las princesas. Mañana confidencias y secretos de palacio sobre las princesas Plisplás Noloverasmás y Malcarada.








