Guía para hacer el Gin Tonic perfecto
15 April 2008 | Cocktails | 84 Comentarios

Historia, besitos en el cuello y un poco de cháchara.
Su origen se remonta a Ginebra.
Donde un puto relojero alemán, aburrido de ensamblar tourbillones, inventó un sistema con el que introducir burbujas de anhídrido carbónico en el agua envasada en botellas.
¿Adivinan como se llamaba el fulano?
Johann Jacob Schweppe.
Años después un perro inglés pensó:
· Listen to me, ¿por qué no le añadimos Ginebra a este burbujeante pero aburrido mejunje?
· Got it, James!
Pero qué importa el origen.
Vamos al lío.
1. Se sirve en copa ancha.
Ni vaso corto ni alto ni ancho ni grueso ni pollas.
Copa. Copón.
De esos con los que te sientes un poco Príncipe di Salina pasado por Vilallonga engalanado con un batín de seda con estampados de Brunschwig & Fils.
2. Piel de limón verde.
Han leído bien.
Cáscara. No rodaja.
Este punto es crítico.
La rodaja aporta excesivo ácido y reacciona de forma inmediata con el bicarbonato de la tónica jodiendo las burbujas hasta dejar sin fuerza la bebida.
Y el puto exprimido de limón con el que lo adornan algunas Princesas de Solmanía en pubs mediocres ni tocarlo.
Habráse visto.
3. Hielos. Un buen cocktail se viste por los pies.
Los hielos, como los zapatos de un hombre, parecen accesorios y sin embargo son la piedra angular de una presencia impecable.
Lo sabe The Sartoralist, lo sabe Frankie y lo sabe Winston Churchill, que se ciscaba unos Gin Tonics de sofá, puro y “dile a Ava que venga“.
En el Celler de Can Roca han encontrado la receta perfecta.
Cinco cubitos de hielo.
Se trituran 4 g de cardamomo verde y 6 de enebrina, se dejan macerar cada cual en un recipiente con un litro de agua y se guardan una semana a 4º.
Magia.
A medida que pierde fuerza el carbónico se acentúa la potencia aromática de los cubitos, tres de enebrina y dos de cardamomo.
4. Marcas. Sí. Marquistas. ¿Algún problema?
Ginebra Hendrick´s o Martin Miller´s Westbourne.
Tónica Fever Tree.
No es cara. Es difícil de encontrar. Que no es lo mismo.
Esta tónica no es tan amarga como la Nordic o la que hacen los descendientes de aquel puto alemán relojero.
No hay más alternativas.
Vale. Sí las hay.
Pero no son para el Gin Tonic perfecto.
5. Calladita estás más guapa.
Una parte de ginebra y cuatro de tónica.
Pueden adornarse, si la ocasión compañía lo merece, bañando la entrada de la copa con la piel de limón.
Ad infinitum.
Existen variaciones sumamente excitantes. Granos de café. Ramas de canela. Rodaja de pepino. Cosas así.
Pero a veces la originalidad está, como la sinceridad o el sexo, excesivamente sobrevalorada.
Un Gin Tonic es un Gin Tonic.
Y punto pelota.

Guía de compras en Valencia.
· Los mejores de limones de Valencia están en el mercado central.
Cómo no.
Frutería M. Gimenez. Puestos 412-413.
Un encanto, la señora.
Aquí la foto.
· Para la enebrina y el cardamomo, unos pasos más allá.
Coloniales y especias de origen A. Catalán. Puesto 457.
Aquí la foto.
· La Ginebra es fácil encontrarla.
El Club del Gourmet o Las Añadas de España o donde les plazca.
· Tónica Fever Tree.
En Enópata. Sé que hay en otros sitios. Pero en esa santa casa llamas y te la mandan.
Sin preguntas ni mariconadas.
Y eso mola.
Valencia BohoGuide 2#mar
03 March 2007 | Arte, Cocktails, Valencia | 3 Comentarios

Veamos.
Enfadicas, que sois unos enfadicas, coño.
Vulture, Lamilk, A Little Beat y demás magazines de postín modernete están de puta madre si llevas All Stars y sabes quien cojones es Laurent Garnier.
No se preocupen, queridas lectoras, yo también pensé lo mismo.
Pero no todo en la vida es Nawja, Sónar, Haneke, David Delfín, clubbing, Air y el puto jazz-chill fusión de los huevos. ¿Por qué todo tiene que ser fusión?.
Claro que molan Screamadelica y Vasava. Pero también molan Frank Sinatra y el cochinillo asado de Cándido. Y, maldita sea, eso no significa que leas el ABC los domingos.
Así que no toquen más los cojones, que aburren.
Para más quejas, como siempre, no@nadaimporta.com.
Aunque ya se pueden imaginar lo que hago con ellas, ¿verdad?
· Recomendación cocktelera de la semana:
Ya sé que os gusta beber.
Bien, deben saber que los grandes bebedores no ajustan cuentas con su hígado en clubs, ni en pubs ni en bares de mala muerte.
Amigos, nada como un hotel para degustar una copa.
Los hoteles tienen ese aroma a viaje y a soledad que tan bien le sientan a Baco.
Y quien te sirve la copa no es una Princesa de Solmanía, sino un puto barman con quien poder hablar de licores y añadas.
Empezemos, Hic et nunc, por los 5 extrellas Gran Lujo:
· The Westin Valencia.
Pueden joderse la copa en el bar (fines de semana, thought, con pianista), en la terraza o en el H-Club.
Tienen Grey Goose en la carta, motivo más que suficiente para soltar la mosca. La mosca pica de cojones, avisados quedan.
Carta de licores más que respetable, pero imperdonables algunas ausencias (Ciroc, Belvedere, Hendrick´s, Tanquerai Ten…).
Eso sí, el ambiente es la hostia. Huela a vainilla, el Jazz suena en su puto punto justo (mira que es difícil encontrar el punto) y los sillones son de cuero.
El flow por las nubes.
· Hotel Balneario Las Arenas Valencia.
A media tarde no hay mejor escenario en esta asquerosa ciudad llena de pólvora y ruido. La adoro.
Cae el sol en el horizonte, todo se pinta de tonos ocres y rojos y grises; y tú estás recostado en tu sillón (en la terraza), hace un poco de fresco y notas como la ginebra corre por tus venas y tienes esa sensación.
Una pena, que la carta sea una mierda.
Por dios, que le quiten ya ese GL.
· Recomendación cultureta de la semana:
Desidentidadas. Exposición de Mireia Pérez en Urban Zoo.
Hasta el 24 de marzo. Por otra parte, en la tienda venden Lomos y cosas raras.
Con lo que os gustan las cosas raras.
Además, qué cojones, es Mireia. Si leen blogs (allá vosotros con vuestro tiempo) seguro que es casi de la familia. Como aquel que dice.
PD. La ilustración del título es de la susodicha.
Michael Corleone y los Críticos de arte
01 February 2007 | Arte, Cocktails | 22 Comentarios

Tradiciones. O el por qué Amicus certus in re incerta cérnitur.
Hendrick´s en vaso ancho, de los que pesan como un ladrillo.
Hielos.
Y ese sonido de la ginebra follándose a los hielos. Crujiendo como un gato en celo.
La excusa, ¿quien coño necesita una excusa?.
Una ruptura. Un mes sin vernos. Un viaje. Los viejos amigos. El tiempo perdido. Las noches en vela, las colas y los vasos de plástico.
4 Gin Fizz después sabes que eso no era perder el tiempo.
Y que rediós, no había mejor forma de ganarlo.
Nos acompaña, siempre, Scarface (menos que Goodfellas y más que El padrino 2 o Donnie Brasco) y una mesa de centro con Alack Sinner y muchas preguntas.
Y jodemos bien a esa amante inoportuna
que se llama soledad.
Decálogo de como ser un buen crítico de arte.
1. Apretar siempre el botón derecho del ratón para encontrar la palabra más rebuscada e insertarla en el texto en cuestión.
2. Hablar con un lenguaje esotérico, oscuro y propio de chamanes.
3. Mirar por encima del hombro a los demás críticos.
4. Usar gafas de pasta.
5. Siempre citar a autores como Zizek, Heidegger, Barthes, Deleuze y, como no, Benjamin.
6. Vestir de negro.
7. Rechazar todo que huela a tradición. Hay que ser moderno por decreto.
8. Mirar las obra de arte de cerca, arrugar la boca y, acto seguido, asentir con la cabeza.
9. Escuchar música electrónica y fardar de ello.
10. Usar la teoría del arte mas complicada para decir las cosas más sencillas.
Es de un blog de Arte 10. Una revista sobre arte. De esas que ojeas en la fnac mientras haces cola y miras de reojo lo que compran los demás borregos. No como tú. Que haces cola pero es diferente.
Arte 10 mola. No se pasa de pedante ni tampoco de estúpida. Digamos que es más Eugenia Silva que Cristina Rosenvinge (Ray, ¿en qué pensabas?)
La asociación de ideas es traicionera.
Es pensar en críticos de arte y me viene a la cabeza Tony Montana; Jack Daniel´s, sofá de cuero gastado, Kalashnikov y su montaña de merca colombiana.
Preacher no es poesía.
Michael Madsen cortando una oreja no es poesía.
Al Pacino hasta los ojos de coca acribillando colombianos sí es poesía.
El mejor Gin Tonic que he probado
05 December 2006 | Cocktails, Enología, Valencia | 24 Comentarios
en toda mi puta vida.
Y créanme, han sido unos cuantos.

En el café Canalla (pza. Cánovas) además de un entrecotte deliciosamente sangrante y micuit de foie de oca sobre tostadas de semillas con sabor a mandanza, Ana sirve los mejores Gin Tonics que recuerda este humilde servidor de Baco.
Copa ancha, Tanqueray, Nordic, un chorrito de angostura, granos de café (si) y borde humedecido con limón exprimido.
Oro puro, por Crom.
Siguiendo la ronda de amistades, Miguel Mattes, amante del vino y la vida a partes iguales, ha creado Vinnó.
Coupage de Bobal y monastrell.
Por cierto, el Canalla, además de ser uno de los pocos locales donde sirven Belvedere, celebra mañana su primer aniversario.
Se montará gorda, avisadas quedan.

Posdata y despedida
Estamos hablando de Gin tonics y casi se me pasa el reportaje del año en Vanity Fair. Imperdonable.
George Clooney, Gemma Ward, Dom Perignon y todo el “joie de vivre” bajo la lente de Norman Jean Roy.
¿Alguien da más?
Jamie Cullum, Greenspace y Grey Goose con hielo
01 November 2006 | Cocktails, Valencia | 10 Comentarios

Jamie Cullum es ese niñato inglés que se supone que está acercando el jazz al ganado.
“El Sinatra con zapatillas deportivas”. Tócate los huevos.
La verdad es que Catching Tales no está mal.
Viene este sábado a Valencia, a Greenspace.
Greenspace es una “muestra artística multidisciplinar” (ya os podeis reir).
Con grafiteros, DJs, VJs y un montón de referencias gafapastas: Matthew Herbert, Fangoria. Joder hasta pincha Moby.
Y sobre todo, con gente guay. Guapa. Molona. In.
Ellas lucirán sus mejores galas. Si no vas, ¿de qué cojones hablarás en Le Club la semana que viene?… No estarás en el rollo, querido alternativo.
Grey Goose es un vodka francés con pronunciados aromas a minerales.
Jodidamente difícil de encontrar.
La botella (50€), en el Club del Gourmet o en Las Añadas.
En locales, más difícil.
Disfrutad del video. Y sí, qué grande, Screamadelica.
Scorsese ya no me la pone dura.
Valencia. Guía cool
24 August 2006 | Cocktails, Gastronomía, Valencia | 16 Comentarios

Jack es una revista italiana de tendencias. Como Maxim o FHM. Pero italiana. Como la pasta.
Me pidieron que escribiera un artículo sobre Valencia. En plan guay.
Aquí está.
Y aquí en español, por si alguien no habla italiano. A estas alturas.








