Despedida & Manifiesto para el crecimiento
30 julio 2007 | Diseño, Psicología | 20 Comentarios

Es tiempo de despedidas.
De viñedos, catas y peces de ciudad.
El arriba firmante les abandona, puntual como un MeisterSinger, para buscar el mejor pintxo del mundo.
Sé que parece pretencioso.
Lo es.
No queda sino batirnos.
Les progongo un último quite:
Manifiesto Incompleto para el Crecimiento. 43 maravillosos consejos nacidos de la pluma de Bruce Mau.
Este fulano es un diseñador canadiense, pero qué importa, bien podrían servir para un abodago, bibliotecario, azafata de Air Nostrum, torero o folklórica.
Nunca un funcionario, claro.
Estos son mis 5 elegidos:
1. Permite que los acontecimientos te cambien. Tienes que estar deseando crecer. El crecimiento no es algo que te ocurre. Tú lo produces. Tú lo vives. Los requisitos del crecimiento son: que estés abierto a experimentar nuevos acontecimientos y dispuesto a ser cambiado por ellos.
9. Comienza donde sea. John Cage nos dice que el no saber dónde comenzar es una forma común de parálisis. Su consejo: comienza donde sea.
17. _____________. Intencionalmente conservado en blanco. Deja espacio para las ideas que aún no has tenido y para las ideas de otros.
32. Escucha con atención. Todo colaborador que entra en nuestra órbita trae consigo un mundo más extraño y complejo de lo que jamás hubiéramos imaginado. Al escuchar el detalle y la sutileza de sus necesidades, deseos o ambiciones, hacemos coincidir su mundo con el nuestro y ninguna de las partes volverá a ser la misma.
37. Rómpelo, estíralo, flexiónalo, estréllalo, quiébralo, dóblalo.
Ratatouille & La balada del crítico amargado
28 julio 2007 | Cine | 18 Comentarios

Un crítico no es más que un creador fracasado.
Personalmente no estoy de acuerdo con esa afirmación.
A lo largo de mi vida he disfrutado como un cabrón de la pluma de Antonio Vergara, Carlos Boyero, Santiago Segurola, John Tones, Antonio Trashorras, Miguel Marías, Alfonso Navalón o el Gordo de Minessota.
También es cierto que me toca las pelotas la crítica facilona o peor, la crítica de “pose”.
Es decir, “esto” (alternativo, sesudo, ilegible, rebuscado) tiene que ser bueno por cojones, y “esto” (palomitas, mainstream, cartelera, plataformas, comedia romántica) tiene que ser malo por el mismo entrañable motivo.
No me jodas.
No es tan fácil.
Les dejo con un fragmento de “Ratatouille” (en concreto el monólogo final de Mr. Ego, feroz y amargado crítico gastronómico):
“La vida de un crítico es sencilla en muchos aspectos.
Arriesgamos poco y tenemos poder sobre aquellos que ofrecen su trabajo y su servicio a nuestro juicio.
Prosperamos con las críticas negativas divertidas de escribir y leer.
Pero la triste verdad que debemos afrontar es que en el gran orden de las cosas cualquier basura tiene más significado que lo que deja ver nuestra crítica.”
Yo no sé si es mejor un chuletón mediocre que una excelente crítica.
Tampoco creo que sea más honesto.
Y si lo es, ¿qué mierdas importa?.
Quot homines, tot sententiae. La opinión es como el agujero del culo.
La idea de fondo es sencilla:
· Opinar es una puta mierda. Opinan los vagos, los periodistas, los taxistas, las amargadas y los bloggers. Gentuza, en pocas palabras.
· Mola hacer. Los valientes hacen. No opinan. ¿Que lo que hago es una basura?
Ey, no importa. Al menos me la he jugado, jodido juntaletras.
Mr. Ego es un personaje irónico. Es broma, ya lo sé. Anyway también era broma lo que le dijiste anoche a esa Princesa de Solmanía tras 4 mojitos.
Pero lo dijiste.
Pecados y problemas. Una historia de insatisfacción
25 julio 2007 | Psicología | 16 Comentarios

Nuestros Eneatipos definen nuestra individualidad o tendencia dominante.
Nuestro talón de Aquiles.
No me miren así.
Aún no llevo barba blanca ni leo libros de Coelho.
No hay mayor putada que la insatisfacción.
Pueden llamarlo como gusten sus mercedes: culos inquietos, síndrome de Peter Pan, hedonista, zorra insatisfecha…
Y me temo que esta decadente taberna de la blogosfera es frecuentada por una gran mayoría de Eneatipos 7.
Sí, tú.
Vuestra pasión: la gula.
“Quienes se hayan dominados por la pasión de la gula no son forzosamente comedores compulsivos o glotones de alimentos -aunque puede que en un restaurante piquen un poco de todo para no perderse ningún sabor-, sino consumidores compulsivos de experiencias, amistades, libros, cursos, viajes, deportes…, aunque generalmente sin demasiada continuidad.”
Devorar experiencias.
Devorar personas, olores, convicciones y mentiras.
Incluso las tuyas.
Suena hasta divertido, Miss Lonely, pero… ¿dónde termina?
Las 8 mejores películas para parecer un experto en cine™
21 julio 2007 | Cine, Moda | 27 Comentarios
En primer lugar, un sincero agradecimiento a mi “Personal Bag Shopper”.
Así es, chicas, vosotras rebuscando en las segundas rebajas de Carolina Herrera y el arriba firmante con “Personal Bag Shopper”. Ces´t la vie.
Merci, Tskno.
En segundo lugar, Efímera me ha propuesto un meme:
8 cosas que seguramente no conoces de mí.
No suelo participar de estos lances por una sencilla cuestión de etiqueta: es muy aburrido hablar de uno mismo.
El problema es que Juanjo representa (para mí) algo así como el “Clos Mogador” de la blogsofera.
Una debilidad personal.
Así que recojo el guante pero con un leve retoque:

Las 8 mejores películas para parecer un experto en cine™
1. À bout de souffle. Godard.
Empecemos a lo grande. A puerta gayola. “Green Hill Zone” versión filmoteca pedante.
La Nouvelle vague reina en territorio alternativo. Tu lo sabes. Yo lo sé.
Además ellas adoran el rollito estoyconfundidasoytanraraaaaa de Jean Seberg.
2. El Intendente Sansho. Mizoguchi.
Kurosawa es excesivamente mainstream. Mizoguchi mola más.
Ni que te decir tiene que tú la ves en V.O. y sin subtítulos, si se tercia. La duda ofende.
Por si te preguntan, Old Boy es una puta mierda.
3. La Pasión de Juana de Arco. Dreyer.
Te viene de perlas para decir, como el que no quiere la cosa, que el borderline de Last Von Trier no es más que un Dreyer wannabe.
Ah. Y que Bjork está gorda.
4. El Espíritu de la colmena. Víctor Erice.
Un matiz patrio, diantres. Ancha es Castilla y todo eso.
Erice es raro de cojones y además tiene barba (un plus en esto de parecer raro, créanme).
De paso podrás patear el culo a Medem, algo que siempre sienta bien.
5. Ser o no ser. Ernst Lubitsch
Sé que es arriesgado, pero vamos a obviar a Woody Allen.
Que sí, que es un genio y todo eso, pero esto no es IMDB, recuerden.
Hoy queremos parecer, no ser.
6. Una historia verdadera. David Lynch.
Tampoco queremos que parezcas un invitado sexagenario en la mesa de Garci.
Lynch aportará el necesario toque progre. De salón, obviamente.
Además el prota se pegó un tiro nada más acabar la peli.
Mola, eh?
7. El viaje de Chihiro. Miyazaki.
Ey. También tienes un lado tierno y sensible.
¿Qué mas se le puede pedir a un gafapasta?
Además ganó el Oso de Oro en Berlín y el japo que la hizo es amigo de Gaiman. Muchos kudos.
8. El mito de Bourne. Greengrass.
Esta tiene tu truco, lo han adivinado.
Si te preguntan tus pelis favoritas y añades a la lista una comercial/inesperada/WTF!! harás un inteligente quiebro a tu interlocutor.
Seamos superficiales, vale.
Pero nunca previsibles, vive dios.
Nintendo, cereales con fibra y la Chica Cosmolite
17 julio 2007 | Moda, Tendencias | 43 Comentarios

Hay cosas que no encajan.
No importan los años, ni las revoluciones ni los viajes.
No encajan.
Spielberg y Michael Bay.
Marie Antoinette y The Strokes.
Hendrick´s y Schweppes.
Marilyn Monroe y Arthur Miller.
El Diario de Patricia y Yolanda Vázquez (¿te llamas Patricia? ¿a que no?)
Videojuegos y Chicas Cosmo. No me hagan reir.
Cosmopolitan y Nintendo han unido sus fuerzas para encontrar a la Chica Cosmolite. Oh Yeahhhh.
“¿Eres una apasionada de la moda, la belleza y la tecnología?
Esta puede ser tu oportunidad para convertirte en nuestra modelo.”
Sé que no me lees.
Me refiero a tí, querida Directora de Marketing de Cosmopolitan.
Sé estabas desayunando tus Special K, un kiwi y un par cápsulas de L-Carnitina y de repente ha sucedido.
Has visto a tu hija, con su equipaje del colegio alemán jugando a Princess Peach y lo has visto claro. Tienes la “idea”.
Un par de llamadas a los siervos de Yamauchi y estaba hecho.
Siento ser yo el que lo haga, pero alguien tiene que hacerlo:
Una Chica Cosmo jamás jugará a la Nintendo Ds.
Ni lite ni hostias.
Como mucho utilizará su oversize de Massimo Dutti para llevar los trastos del gafapasta con el que sale: Nintendo DS. Ipod. “El cine según Hitchcock”.
Lo imprescindible, vamos.
Y gracias.
Tendencias veraniegas 2007.
Hace tiempo que no lo hago, así que quizás sea el momento de poner los puntos sobre las íes.
Sé que a algunos de ustedes, queridos lectores amantes de Houellebecq y Resnais, les molesta sobremanera esta vena Carine Roitfeld.
Qué le vamos a hacer.
No saben como lo siento. Putos talibanes culturales. Que os jodan.
Al grano:
· Las chanclas son para la playa.
Fácil, ¿no?.
· Chicas, el sombrero cowboy de Madonna. ¿cómo os lo explicaría?
Entiendo que estáis en Ibiza, borrachas e impúdicas y os apetece sentiros un poco Paris Hilton después de un largo año de misioneros y claritas con limón. Vale.
Pero sombrero de cowboy decididamente no.
· El lambrusco es una puta mierda.
Coleccionamos recuerdos
14 julio 2007 | Cine, Razones | 7 Comentarios
“Soy mujer, lo que entiendo a medias lo sé entero,
y al alma no hay nada que la engañe”
Teresa, de Ray Loriga.

Teresa cree en algo.
Totalmente.
Sin fisuras.
Hasta el final.
No me importa si ese algo es Dios, José Tomás, Hockney, Clos Mogador o la persona con quien desayunas.
Siempre he admirado esa fe ciega.
Y la fe tiene nombre de mujer.
Ya sabéis por qué.
Coleccionamos recuerdos.
Es lo que hacemos todos, al fin y al cabo.
Porque dentro de 40 años, cuando no se te ponga dura ni viajes sin dinero sólo te quedará eso.
Y mierda, no querrás recordar dudas ni hipotecas ni domingos por la tarde.
Querrás recordar cómo te follabas a la vida sin compasión.
Querrás recordar las equivocaciones, la trinchera y la botella (otra vez) vacía.
Cruzarse es ponerse en el sitio dónde embisten los toros.
Cruzarse es poner las cartas, las pelotas y las dudas sobre la mesa.
Y para eso me temo que, como a Teresa, sólo nos sirve camino difícil.
Ad astra per aspera, m.







