Eres lo que regalas
23 diciembre 2006 | Personal | 26 Comentarios

Ahora es cuando las rojillas·alternativas y los gafapastas venís a tocar las pelotas con la cantinela de todos los años:
“La navidad es una gran falacia, los regalos, el Corte Inglés es el mal, a mi lo que mola es regalar un día cualquiera, bla, bla, bla…”
Que os jodan.
Y no mezclemos churras con merinas.
A mi también me dan asco las colas y el tamborilero de Raphael (bueno, eso no me da asco) y Ramón García y el melocotón en almíbar.
Pero quiero un puto regalo.
Qué coño, quiero cientos, miles de regalos. Abrir envoltorios, tocarlos para decir “¿lo puedo abrir yaaaaaaaaa?”, poner cara de sorpresa cuando sabes lo que es, brindar con Zubrowska y comer polvorones de limón.
Empiezo yo.
Os regalo un tierno osito de peluche.
Feliz Navidad.
How To Be The Perfect Boyfriend
21 diciembre 2006 | Psicología | 9 Comentarios
El puto vídeo del mes.
Cómo ser el novio perfecto:
1 – Escúchala
2 – Adora a su familia y sus amigas
3 – Recuerda fechas importantes
4 – Sé un hombre
5 – Sorpréndela
6 – Sé higiénico
7 – Sé respetuoso
Tampoco deben perderse:
- How to be the perfect girlfriend
- How to Fold a T-Shirt in 2 Seconds
Todos ven lo que aparentas; pocos advierten lo que eres
21 diciembre 2006 | Personal, Psicología | 6 Comentarios
Mi loquera dice que soy un creativo pervertido.
Por separado, no se asusten.
La culpa la tienen los trazos de mis palabras en el análisis grafológico con el que me engañó miserablemente.
En la indecente curvatura que dejo tras las “p” se esconde el matiz sexual.
El grado de inclinación de cada una de las palabras (parece que se atropellan unas a otras y que van corriendo tras un Pingus) nos muestra la tendencia a pensar más rápido de lo que escribes. A pensar mal, claro. Pero esa es otra historia.
Todo por culpa de 4 putas frases en una servilleta de papel.
Así que, si me lo permiten, voy a hacer lo mismo con ustedes.
En concreto contigo, querido lector:
Dime, a grandes rasgos, si te ves reflejado en alguno (o varios) de los siguientes criterios:
- Encanto superficial y notable inteligencia.
- Ausencia de nerviosismo y de otros signos de característica neurótica.
- Conducta antisocial inadecuadamente motivada y sin remordimiento.
- Conducta fantasiosa.
- Problemas para seguir un plan de vida.
¿Sí?
¿Sí, verdad?
Bien, H. Cleckley considera que eres un psicópata.
Tranquilo, no es un diagnóstico absolutamente fiable.
Y no me jodas, siempre será mejor que ser nerd, freaky, lector de cómics, madrilista, calzonazos, EMO o un puto maricón.
Y mucho mejor que creativo pervertido.
Dónde va a parar.
Por si te lo preguntabas, la foto es una panorámica del backstage de un fashion shoot.
Es lo más cerca que vas a estar de uno.
Miles Davis y los vinos del Priorato
18 diciembre 2006 | Enología, Razones | 13 Comentarios

Hace 8 años Álvaro Palacios subastó en Christie´s una botella de su mejor vino, La Ermita, por 68.000 pesetas.
10 años antes llegaron al Priorato 4 locos: René Barbier, Carles Pastrana, José Luis Pérez y el mismo Álvaro Palacios.
Suya fue la estúpida idea de hacer buenos caldos en una tierra donde se vendía el vino a granel y los viñedos se arrastraban como solteronas en una nochevieja a las 6 de la mañana y con 3 copas de más.
No puedes querer algo sin conocerlo.
Bueno, sí puedes, pero a eso se le llama estar cachondo y borracho y es vuestro problema si lo llamais amor. Eso no es amor.
Amor es Twilight Princess o Life Aquatic o Les Terrases o un tourbillon.
La geografía del Priorato es jodida si eres una uva y quieres vivir bien.
Los suelos son de Licorella (pizarra, esas láminas negras y finas), muy pobre en materia orgánica. Pedregoso y repartido en laderas inclinadas, de difícil acceso. Laderas que hacen de la vendimia algo complicado y siempre de manera manual.
Las raíces de la viña, en el suelo de pizarra, tienen que buscar el agua hundiéndose, agonizando entre piedras agrietadas.
Buscan vida. Agua. Son supervivientes. Esta es la clave del “carácter” de estas viñas.
Por eso son orgullosas y difíciles y complicadas y apasionantes.
Como “kind of Blue”.
No son complacientes y generosas como la tinta del país del Ribera del Duero.
No son fáciles.
No te abren la puerta y te dicen “pása y sírvete una copa mientras yo me cambio”. Ni te reciben con un conjunto de La Perla mientras te recuerdan, picaronas, lo mal que te portaste la última vez.
El priorato, Porrera o Gratallops o Poboleda, esconde muchos secretos y rincones con gatos silenciosos. Son 8 siglos, desde que los monjes Cartujos de Escaladei escogieron este terreno árido para cultivar sus viñas.
“Al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver”
Que te jodan, Sabina.
* La ilustración es de Sophie Griotto. Y ya se que no tiene nada que ver.
Tipología femenina 4: La princesa de Solmanía o nueva clase media
15 diciembre 2006 | Gastronomía, Psicología, Valencia | 63 Comentarios
Vuelve su asesoría gastronómico·sexual favorita.
Lo sé, la tenía abandonada.
Pero es que era todo un reto, la tipología que hoy nos ocupa.
Ha sido una ardua tarea de documentación, análisis DAFO, encuestas y dinámicas de grupo.
Verán, no quería caer en fáciles generalizaciones.
¿Captan la ironía?
En primer lugar, no estamos hablando de Yo soy la Juani, ni de reinas de periferia ni estudiantes de peluquería ni coleccionistas de catálogos de Bershka.
No.
La princesa de Solmanía está aquí. Entre nosotros:

Tipología 4. La princesa de Solmanía o nueva clase media.
Lámina en su comedor (con sofá de cuero blanco y acabados en wenge): Una foto de Doisneau o un cuadro de Roy Liechestein. Ahora lo entenderán.
Cine en Kinépolis. Piden doritos con salsa de queso y ven, cada semana, la película de “estreno”. Sí, esa de la que habla Jose Toledo en cartelera.
Quizás cierta predileccción por la reciente y estúpida hornada de películas de terrorbarrasustos. Así que un domingo pueden ver Gladiator, otro una de Jim Carrey y otro Infiltrados. Trágate esa, planificador de medios. Ellas son así.
No escuchan a El canto del Loco, recuerden. Olvídense de una puta vez del prototipo de chica del Seat León amarillo. Nuestra princesa tiene en su mp3 a Shakira, Alejandro Sanz, the Coors y, de nuevo, al grupo de “moda” (siento maltratar así la palabra, Mrs. de Winter): Melendi, U2, Pereza… no sé, cualquier basura que se les ocurra.
También leen el Vogue, la diferencia es que la chica Cosmo, en el insti, leía Ragazza. Y la princesa de Solmanía se lo pasaba mucho mejor con el Nuevo Vale. ¿Me captan, no?
Tetas operadas, colchón de látex, gafas con la marca bien grande. D&G o Gucci. Que se note, coyons.
Bolso de Fun & Basics (lo sé, eso ha dolido, chicas. Pero ellas también tienen derecho).
También gastan su dinero en Zara, pero les va menos la rama Massimo Dutti y más la rama Mango.
La chica Cosmo compra la ropa pensando en una cita con un tipo misterioso, de acento francés. En la postal él la recoge en su descapotable de los años 50 color verde oliva y toman un agradable café en una terraza bohemia y chic.
Nuestra princesa sueña con noches luminosas, pistas de baile, con amaneceres ibicencos y con apuestos príncipes de Solmanía. No excesivamente garrulos pero tampoco excesivamente nenazas (sí, aquí entras tú, gafapasta). BMW Z3 y camiseta ajustada de Custo BCN.
Recomendación gastronómica
Es fácil. Lo importante. Lo definitivo. Lo absolutamente imprescindible es que, cuando entres en el restaurante, salga a saludarte el chef o maitre o alguien, qué mas da. Que se note que hay complicidad, que estás “enchufado”, que estás “in”, que no eres un paleto que hace cola, por Dios.
Y la presentas. Y ella, reluciente, con sus tetas relucientes y su rubio con mechas de Llongueras relucientes es la jodida protagonista.
Ya es tuya, amigo.
Esto también es aplicable al pub y a la discoteca. No la cagues llevándola a La Indiana o a Gurú o a Giorgio & Enrico y no conozcas al de seguridad. Otro sí lo conocerá. Y la noche es larga, recuerden.
Eso no quiere decir que no tengamos que cuidar la elección del restaurante.
Ya las han llevado bastante al Foster´s Hollywood a lo largo de su vida. Así que sorpréndela llevándola a Bamboo o a
Burdeos in Love. Sitios de moda. Minimalismo. El maximalismo ya lo pondrá ella, tranquilo.
Precio estimado del polvo:
1 cena + una buena propina + 8 gin tonics + 2 chupitosdetequila = 125 €
Próximo capítulo:
No sé si habrá más capítulos.
Feminismo y otras historias
11 diciembre 2006 | Enología, Viajes | 19 Comentarios

Unos días en el Priorato.
Días de Álvaro Palacios, de Clos Dominic y de Irreductibles. Días de barricas, de Clos Mogador, de terruños de pizarra y de aromas minerales.
Difíciles. Intensos.
No son fáciles de entender, estos caldos.
Hasta que lo haga, les dejo con un artículo de profundo interés sociológico:
“De cómo el feminismo arruinó mi vida sexual”
Mis queridas lectoras sabrán apreciarlo.
* La ilustración, como siempre genial, es de Stina Persson.









