Panerai, la marina italiana y el cochinillo segoviano
30 marzo 2006 | Gastronomía, Relojes, Valencia | 7 Comentarios

Me he enamorado:
En 1935 la Marina Real Italiana investigaba nuevas máquinas de guerra de asalto anfibio. EL entonces Ministerio de Guerra salió al mercado para proveerse de relojes para sus buzos, pero los relojes comerciales existentes en aquel momento no dieron los resultados esperados.
Tras una primera búsqueda infructuosa la Marina se dirige a la casa Panerai, empresa especializada en equipamiento naval y submarino especializado.
En 1936, Panerai entrega el primer grupo de relojes Radiomir que ofrece excelentes resultados.
Mientras tanto, una par de nuevas incorporaciones culinarias:
El Tronco Segoviano, en c/Cura Femenia, por Ruzafa, para entendernos.
El cochinillo y el ponche segoviano son cojonudos. La carta de vinos, suficiente. Carteles de Manolete, copla y demás idiosincrasia Concha Márquez Piquér.
La Gallinita Ciega, en Conde Altea, en Cánovas.
Carta un poco escasa. Lo compensa la calidad de las materias primas y el excelente trato de Pedro, chef y gerente.
Es al anterior lo que Ainhoa Arteta a María Jiménez, para entendernos.
No me hagan elegir, por Dios. Que todos tenemos el día “María Jiménez” alguna vez.
Pangramas
27 marzo 2006 | Diseño, Razones | 10 Comentarios

“The quick brown fox jumps over the lazy dog”
Les suena, no es cierto?
Es un Pangrama. En tipografía se define como a un tipo de frase que contiene todas y cada una de las letras del alfabeto.
Este tipo de construcciones se utilizan para mostrar de un simple vistazo como es la grafía de todos los caracteres que componen una tipografía.
Este domingo, un par de horas más allá del canto del gallo, un homosexual americano recién casado me preguntaba cuáles eran mis 5 películas favoritas.
Sé lo que se preguntan.
¿Qué cojones tiene que ver una herramienta tipográfica con El Gatopardo o Gertrud?
Las películas, como el lazy dog, realmente importan un carajo.
En esta mierda de escenario en el que sólo hay despertador del móvil y media hora de tele de esa que no vemos, este escenario de prisas, “no tengo tiempo”, bífidus activo, coca cola light y sexo higiénico…
Tenemos prisa. Nos basta leer la etiqueta de la contraportada para decidir si nos gustará o no el libro. Coño, llegará el día en que los escritores sólo escriban contraportadas. Ya pasa un poco con los trailers, no?.
No conocemos a las personas.
Nos basta su pangrama.
3 preguntas nos bastan para crucificarlos/as o dejarlos pasar a la siguiente ronda.
Putos tipógrafos.
Chust Godoy
22 marzo 2006 | Enología, Gastronomía | 4 Comentarios

Sigamos con nuestra guide rouge particular. Olvídense de Lanetro.
Restaurante:
Chust Godoy.
Un clásico valenciano de copete. Escenario tradicional, por su ubicación y renombre, de políticos y gente bien de esa calaña que llena las páginas de “Sociedad Valenciana”. Zaplanistas engominados y progres de salón gastán por igual el dinero del contribuyente, así que no me toquen los cojones. No hay colores cuando se trata de degustar un exquisito bogavante bien regado. Y menos si paga la banca.
Y sí. Ustedes son la banca.
A lo que iba.
Chust Godoy lo regentan Vicente Chust en la cocina y su mujer Carmen en sala.
Ambos han logrado crear un ambiente cálido y familiar sin perder el trato exquisito.
Algo que se agradece cuando estás aflojando la cartera. Me explico; cuando voy a un restaurante de esta categoría quiero sentirme Laurence Olivier. Qué coño. Soy Laurence Olivier.
Y me gusta el camarero correcto, servicial y clásico, no un puto grunchi que me cuente lo que le mola Franz Ferdinand y el Feng Shui. Para sentirme como en casa ya tengo mi casa.
La carta no es excesivamente amplia pero sí lo suficiente. Lo más destacado, sin duda, los arroces. También el foie.
El menú degustación tiene un precio razonable (45€) y no te quedas con ganas de más. Algo habitual cuando eliges este tipo de menú.
La carta de vinos, simplemente correcta. Los postres cojonudos.
Para compensar el exceso, 2 recomendaciones más:
Una tasca en la plaza del negrito, La bodeguita del gato.
Un Ribera del Duero a un precio medio, Legaris crianza del 2002.
Cory kennedy mola. Jódete, Carrie.
16 marzo 2006 | Cory Kennedy, Moda | 130 Comentarios

Pensaba hablar sobre VOGUE. Así, en mayúsculas. Porque Anne Wintour es awesome y porque acaban de rediseñar la web y porque, sencillamente, mola.
Pero me he encontrado con Cory.
Cory Kennedy es una niñata de Los Ángeles. Tiene 15 años y es la musa del Cobra Snake, que es como Látex pero con gente cool, tias buenas, maricas con All-Stars y Paris Hilton. Me vais pillando. Látex es una puta mierda. COBRA mola. Además se llama “Cobra”.
El trabajo de Cory consiste en emborracharse, bailar como una loca y, en definitiva, molar.
Los cool hunters la adoran. Paris la adora. Yo la adoro.
Cory come patatas fritas. Se tira pedos. Lleva un bolso de Gucci. Manolo Blahnik con calcetines de colores.
El “heroin chic” pasó a la historia, chicas.
La cuestión es que las lectoras de Vogue, chicas Cosmo, con sus libretitas de Jordi Labanda y sus agendas de Carolina Herrera no la soportan. No entienden nada. Están jodidamente confusas.
¿No es genial?
Es duro ser un gafapasta en Valencia
14 marzo 2006 | Personal | 26 Comentarios

Joder esta ciudad suele ser una mierda. Pero a veces te lo pone difícil.
Paco Bacuñán en el IVAM, Keith Haring en Bancaja, la Feria del libro antiguo en la Gran Via, Tápies en la sala Parpalló, Escena Oberta…
Esto me lleva a pensar sobre la idiosincrasia del gafapasta.
Antes todo era más sencillo.
Existian parcelas:
1- Futurama e Imágenes eran el refugio del clásico freaky. Lector de cómics y pajillero solitario e incomprendido. Templos de soledad compartido. A salvo de esos entes con tetas que tarde o temprano lo joden todo.
2- La Filmoteca, Albatros y Babel eran, y son, el caldo de cultivo de lo que habitualmente conocemos por “gafapasta”. Gentuza luciendo sus ejemplares de “El cine según Hitchcock” y profundamente afectados de sí mismos. El mundo es una mierda, chicos.
3- Una ramificación del gafapasta cinéfilo es el “gafapasta melómano”. Suelen compartir intereses y charlas en el Carmen con los amiguitos de Julio Medem. Este individuo adora a los Smiths y a John Cale y te mira con condescendia cuando dices que te gusta R.E.M.
Antes solian poblar los garitos del Cedro. También el Pimball y algunos residuos de la calle caballeros. El mundo también es una mierda para estos seres sensibles.
4- Cambiemos de tercio. El informático. El “geek” listillo armado con mochila a dos asas y bocadillos perfectamente envueltos en papel de plata. Gracias, mamá.
Jugaban al Counter, se bajaban pelis de Silvia Saint y no se metian con nadie. Pobrecitos. No nos fiemos un pelo. Son asesinos natos en potencia. Su Macondo particular: la Campus Party.
Un día cambió todo. No me pregunteis por qué. Un día las parcelas desaparecieron.
Personalmente creo que fue culpa del FIB.
En Benicàssim las parcelas se fueron a tomar por el culo. Geeks, gafapatas, freakys y chicas poppies felizmente hermanados gracias a Suede, Belle&Sebastian y heladitos en la playa.
Ahora todo es un puto caos. En Futurama hay tias buenas. Gafapastas chupando cristal. Informáticos con camisetas de Lucio.
¿Qué ha pasado?
“No quiero ser el más sano del cementerio”
13 marzo 2006 | Razones | 4 Comentarios
Qué coñazo con la vida sana.
En breve, una apología del buen beber y mejor comer. Con puro y copa.







